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Vida de un Héroe

miércoles 30 de julio de 2008  

En la perezosa mañana del sábado leo el periódico. Antes de comenzar, desplumo el tocho de suplementos y publicidad y voy echando a una bolsa todo aquello que antes de su uso ya está destinado al reciclaje. Maldigo el gasto absurdo de papel, de plástico; maldigo a este país que compatibiliza su obsesión por el reciclado (mi edificio ha sido multado por no reciclar apropiadamente) con el gasto innecesario de bolsas y de papel. Como si fuera una condena que tengo que cumplir, asumo que se me irán dos horas leyendo una serie de reportajes que me llevo al sofá, como el perro se lleva el hueso al rincón. Entre esas lecturas encuentro de pronto un nombre que me resulta familiar, el de María Durán. +

El sofá-cama

viernes 30 de mayo de 2008  

HAY ALGO PEOR que vivir en Nueva York. Vivir en Nueva York y tener un sofá-cama. Hay algo peor que vivir en Nueva York y tener un sofá-cama, vivir en Nueva York, tener un sofá-cama y ser español. Ser español significa pertenecer a un país en el que hay unas construcciones temporales que se llaman puentes. Es complicado explicarle a un pobre americano que carece del concepto de ‘vacación pagada’ qué es eso a lo que un español llama ‘puente’. Lo intento explicar de la mejor manera que sé: pues esto es que, por ejemplo, tenemos fiesta en un día intermedio de la semana y nos tomamos la semana entera. Si los españoles somos funcionarios, podemos además echar mano de unos días de asuntos propios llamados los moscosos en honor a un ministro que hubo al que se le recuerda con inmenso cariño. +

Secreto a voces

lunes 30 de julio de 2007  

Voy hacia el teatro español y llevo en el corazón un secreto. Hay pocas personas a las que se lo he contado porque quiero disfrutar de mi secreto sin que se vea enturbiado por el juicio ajeno. Lo he contado en casa, claro, donde se han sorprendido pero no mucho porque saben que soy partidaria de meterme en líos. Se lo he contado también a Luis Landero, porque ama el teatro y es partidario de que yo me meta en líos. Se lo he contado a Javier Cámara, que me dijo, estás loquita y te vas a cagar, ya verás, de gusto y de miedo. Se lo conté a Paco Valladares porque es el que me llevó a ver la función de Black el Payaso. Se lo conté a Félix de Azúa, que me dijo, suerte tú que aún puedes cambiar de profesión, aunque habrás visto que ya se te ha adelantado Vargas Llosa. Se lo dije a Empar Moliner y me contestó, tía, qué de puta madre. Se lo conté, por resumir, a los partidarios de ciertas travesuras. No quería que nadie me quitara la idea de la cabeza. +

© Elvira Lindo 2021