Facebook Twitter Youtube Instagram
 

A la Calle

miércoles 22 de febrero de 2012  

“Los problemas no se resuelven con manifestaciones”, ha dicho el ministro Wert. Lástima que la historia no le conceda la razón: en una mayoría significativa de los casos se sale a la calle cuando otras medidas de presión han fracasado. Lo de Valencia viene de lejos. Antes de los recortes, antes de la crisis, antes de que fuera conocida una trama llamada Gürtel. El insulto de las autoridades valencianas a la educación pública viene de cuando se despilfarraba el dinero en edificios chiripitifláuticos, en recibimientos hollywoodienses al Papa o en proyectar la destrucción de El Cabañal con una codicia especulativa que helaba la sangre. Porque mientras la alcaldesa soñaba con derrumbar casitas del modernismo popular para edificar apartamentos y abrir una gran vía al mar, padres y maestros ya se andaban manifestando porque había niños dando clase en barracones.

EL ARTICULO SIGUE AQUI >>

 

Mentiras

jueves 16 de febrero de 2012  

El mentiroso o el impostor siempre me provocan un sonrojo que deriva en piedad. Como personaje ha sido uno de los más frecuentados por la ficción. Chejov llenó la suya de mentirosos, de hombres embusteros que no se atrevían a enfrentarse a la vida con la verdad por delante y terminaban engañando a la mujer, a la amante y a sí mismos. Ya no digamos el catálogo de mentirosos que abundan en el universo simenoniano.

EL ARTICULO SIGUE AQUI >>

Guiris y Nativos

miércoles 8 de febrero de 2012  

A cuenta de un artículo que publicó en este periódico nuestro querido William Chislett, el inglés que más sabe de la España actual, se generó en la mesa una discusión interesante. Su artículo, búsquenlo porque merece la pena, versaba sobre cómo la reforma laboral no es la panacea para paliar el paro si no va acompañada de una mejora educativa que modifique nuestro sistema productivo. En un viaje a Canarias, el sabio Chislett constató cómo los puestos de dirección hoteleros van a parar a alemanes dado que los nativos no dominan los idiomas de los clientes que albergan.

EL ARTICULO SIGUE AQUI >>

Progresista

miércoles 1 de febrero de 2012  

Gallardón, el alcalde que quería ser ministro, se ha destapado afirmando que volverá a la ley del aborto basada en los tres supuestos (malformación del feto, violación o trastorno psiquiátrico de la embarazada). Adiós a la ley de plazos. Y lo ha anunciado con una frase que me ha dejado atónita: «Es la medida más progresista que podía tomar». Vaya adjetivo del que se ha servido. Progresista. Gallardón siempre sorprende. Es un experto redomado en la cabriola verbal. Por un lado, contenta a esa derecha a la que la ley de plazos proporcionó tantas horas de airadas tertulias; por otro, quiere curarse en salud calificando esta vuelta atrás con un epíteto que pretende santificar su decisión.

EL ARTICULO SIGUE AQUI >>

 

¡Que hable!

miércoles 25 de enero de 2012  

Como decía mi querido Toni Garrido en el 75º aniversario de RNE, «si la radio no existiera, ¿qué haría uno cuando se levanta por las mañanas?». Yo añado, ¿qué clase de hogar es ese en el que no hay un aparato de radio en la cocina? Otra cosa bien distinta es que se atienda a lo que dicen los locutores, pero escuchándoles como quien oye llover hacen una gran compañía. La otra mañana desayunaba yo medio dormida, mirando la taza con tal concentración que se diría que estaba a punto de leer los posos del café, cuando de la radio surgió un nombre familiar: Merianou Reihoy.

EL ARTICULO SIGUE AQUI >>

 

El Vicio

miércoles 18 de enero de 2012  

Por lo mucho que se practica, robar debe de ser una actividad íntimamente ligada a la naturaleza humana. Por lo mucho que se incurre en eso de hacer propio lo ajeno este popular vicio aparece en el ranking de los mandamientos de todas las iglesias. Por ser una tendencia poderosa en el ser humano siempre hay un momento en la educación de una criatura en la que los padres deben enseñar al hijo a devolver lo sustraído y pedir perdón. Pero hay padres, madres o adultos con edad de serlo que, por lo visto, no aprendieron la lección. En realidad, se roba mucho más de lo que se admite. Hay gente que razona con mucho salero que incluso hay objetos que están puestos ahí, como pidiéndote que te los metas en el bolso, y que el hotel, el restaurante o el centro de trabajo ya cuentan con ello, es más, que tienen una partida destinada a lo que los usuarios afanan. Hay honrados españoles que esquilmaron las excavaciones arqueológicas de su pueblo. Y qué. Hay mucho patriota que defrauda a Hacienda. Y, por supuesto, ha habido en estos años muchos que despilfarraron el dinero público y se metieron un porcentaje en el bolsillo. Por una simple razón, porque era fácil y lo hacía todo el mundo, como dicen que dijo el célebre duque en su descargo.

EL ARTICULO SIGUE AQUI >>

 

Fuimos Testigos

miércoles 11 de enero de 2012  

Como la memoria es débil podemos caer en el error de que todo ocurrió a nuestras espaldas. El enriquecimiento de Matas, los trajes de Camps, Gürtel, el proyecto Palma-Arena, los negocietes gaseosos del yerno, los aeropuertos fantasma, las ciudades diseñadas por un mismo arquitecto, las televisiones autonómicas deficitarias e hinchadas de plantilla, los ERE falseados, los periodistas al dictado de las autoridades, los viajes de políticos autonómicos al extranjero con un séquito en el que iban incluidos periodistas destinados a hablar del impacto de la visita de su presidente, el alquiler de uno de los salones del Waldorf Astoria (por ejemplo) para presentar un premio de poesía granadino.

EL ARTICULO SIGUE AQUI >>

Justos Por…

miércoles 4 de enero de 2012  

Unos días antes de que los directivos de las cajas torcieran el gesto ante la idea de que se publicaran sus sueldos, la Revista de Libros, financiada por la Fundación de Caja Madrid, anunciaba su cierre. La Revista de Libros era una publicación austera y prestigiosa: las firmas invitadas cobraban honorarios simbólicos. No sé de cuánto dinero deberían prescindir el presidente y el consejero delegado de Bankia para sostener de manera filantrópica dicha revista, pero, dadas las cantidades anuales que reciben, estoy convencida de que el aporte no les descabalgaría el presupuesto.

EL ARTICULO SIGUE AQUI >>

 

Lo Sabíamos

miércoles 28 de diciembre de 2011  

A quienes afirman que Madrid se ha transformado en una ciudad conservadora yo les diría que la clave no está en quién venció en las elecciones sino en quién las ha ido perdiendo. Los socialistas, por razones que se me escapan, no han calibrado, tras la muerte de Tierno, la importancia de esta ciudad.

EL ARTICULO SIGUE AQUI >>

 

Viejunos y Cansinos

sábado 24 de diciembre de 2011  

Yo vengo de la generación del SÍ o el NO. La generación del SÍ o el No nació en la década de los sesenta, como quien esto escribe. La generación del SÍ o el NO también corresponde a los que vinieron a este mundo en los cincuenta. La generación del SÍ o el NO, a la cual pertenezco sí o sí, es un poco cansina. También la definiría como viejuna, tomando prestados los adjetivos de esos generadores de vocabulario juvenil que han sido los de Muchachada Nui. La generación del SÍ o el NO, a la que también podría denominarse generación del Blanco o Negro, lleva toda la vida impartiendo doctrina y negándole el pan y la sal al adversario. La generación del SÍ o el NO, a la cual pertenezco sin orgullo, tenía respuestas para todo; cada momento de la vida tenía su sí o su no inmediato y sin fisuras. Veamos algunas casillas de nuestro sistema de clasificación: películas de Walt Disney, NO; Joaquín Sorolla, NO; El amor brujo, NO; el folk rural, SÍ; la barba en los hombres, SÍ; el vello en los sobacos femeninos, SÍ rotundo; los dibujos animados checoslovacos, SÍ; los musicales americanos, NO; Martin Luther King, NO; Malcolm X, SÍ; Louis Arsmtrong, NO, en cambio, Miles Davis, SÍ; los perros, NO; los gatos, SÍ, que no son serviles; los cuentos de brujas, NO; los Beatles, NO; los Rolling Stones, SÍ; arte abstracto, SÍ; figurativo, NI DE COÑA; pana, SÍ; pantalón de tergal con raya, NO; Borges, NO, por facha; Cortázar, SÍ.

EL ARTICULO SIGUE AQUI >>

© Elvira Lindo 2021