Facebook Twitter Youtube Instagram
 

Heroína Vintage

Domingo 9 de febrero de 2014  

Si hace 30 años a usted no le soltaron un pequeño discurso sobre las bondades de aquella droga prodigiosa es porque, o bien no era joven en esa época, o bien era usted uno de esos seres inocentes que andan sin pisar el suelo. No había forma de librarse de que algún conocido te describiera las alucinantes sensaciones que provocaba esa sustancia a la que algunos llamaban la Reina. EL ARTICULO SIGUE AQUI >>

 

Enemigos del Sexo

Sábado 1 de febrero de 2014  

No deberíamos dar nada por sentado. Y es difícil, porque en esta vida nos rodeamos de amigos que piensan como nosotros, que han disfrutado y sufrido experiencias parecidas, que comparten las mismas pasiones, que son el resultado de las mismas canciones, películas, lecturas, tentaciones y correrías nocturnas. Vamos buscando por la vida a nuestros iguales, y los reconocemos por el olor que emanan, por cómo respiran ante cualquier asunto. Si yo le preguntara a cada uno de mis amigos cómo abordan la sexualidad de sus hijos, no creo que distara mucho una respuesta de otra, pero el resumen vendría a ser que no quieren para su descendencia la perturbadora o inexistente información sexual que ellos tuvieron de niños. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ >> 

 

¿Es ahí la guerra?

Domingo 26 de enero de 2014  

El humor es ese género al que cualquiera cree que puede hincarle el diente. Así lo creen los chistosos televisivos, los imitadores profesionales o esos hombres de cara marrón que se pegan con velcro a las barras de los bares; también los escritores tildados de serios están convencidos de que el humor se hace con la gorra y a veces se ponen graciosos, aunque lamento decir que la mayoría de esas veces la cagan, porque el humor es un don con el que se nace, y que brota del defecto más que del virtuosismo, del oído más que de las lecturas, de lo popular más que de lo sublime. El humorista es un ser trágico porque provoca mucha felicidad inmediata, pero luego ve desvanecerse su gloria, en cuanto se apagan las risas y sale a la intemperie. El humorista es el que se lleva la peor parte de la posteridad, porque el discurso humorístico es el más difícil de traducir a otro idioma o a otro tiempo, y suele ser flor de una vida.

EL ARTICULO SIGUE AQUI >> 

 

Amor o codicia

Domingo 19 de enero de 2014  

De aquí a que la infanta Cristina haga el paseíllo, exterior o intrauterino, lo habremos dicho todo. Habremos dicho tanto y tan confuso que cuando esto acabe, los opinadores recordaremos que teníamos razón aunque no sepamos muy bien lo que habíamos defendido. Cuando el pastel se descubra y sepamos lo que va a ser de uno y lo que será de la otra, los hay que dirán: “no, si yo ya…”, o los que añadirán: “no, si ya yo…”. De aquí a que la Infanta se vea en ese trance que jamás ella imaginó para sí, la institución monárquica habrá estado en boca del pueblo soberano: en bares y mercados, en tertulias televisivas, que vienen a ser lo mismo; en taxis y en peluquerías, y en tertulias televisivas, que para el caso vienen a ser lo mismo. Así que antes de que este asunto llegue a cualquiera que sea su final, quiero dejar aquí mi particular visión de los hechos. Las cosas, por escrito.

EL ARTICULO SIGUE AQUI >>

 

Cállate, Bonita

Sábado 11 de enero de 2014  

Recuerdo hace apenas siete años. Fui a Valencia, al colegio de arquitectos, a hablar de mi pueblo. Sí, todos los de Madrid tenemos un pueblo, el de nuestra madre. El mío se llama Ademuz y aunque pertenece a Valencia, está muy cerca de Teruel. El habla se tiñe, en todo ese conjunto de pueblecillos llamado el Rincón de Ademuz, de cadencias mañas, y aunque un poco fuera de todo, o precisamente por eso, posee una belleza humilde y poco solemne, que te devuelve a un universo rural ya perdido, el que disfrutamos cuando éramos niños. Yo iba a hablar del trabajo de dos arquitectos, Fernando Vegas y Camilla Mileto, que habían hecho un trabajo primoroso de recuperación de viejos pajares y de la antigua escuelita de la aldea de Sesga. La mesa redonda dio para mucho, para expresar en mi caso mi amor por la zona, y para compartir nuestra preocupación por una tierra despoblada pero muy hermosa, que merece más atención de la que recibe por estar un poco a trasmano. Al día siguiente nos paseamos por el Cabañal, ese barrio que el Gobierno valenciano quería apisonar para construir una innecesaria y brutal salida al mar. Y de camino vimos el barrio de Calatrava, el de las artes y las ciencias, todo ese espacio que los políticos cedieron a un solo nombre propio para que se explayara con dinero público…

EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ >>

 

Manolito Gafotas tendrá por fin su parque en Carabanchel Alto

Jueves 9 de enero de 2014  

Los vecinos de Carabanchel Alto podrán solazarse a partir del año que viene en el parque de Manolito Gafotas, una zona verde que llevaban más de una década reclamando sin éxito y que estaba varada en los tribunales desde 2010.

El Ayuntamiento de Madrid ha ganado el litigio contra los propietarios de los terrenos del PAU de Carabanchel, que acabaron de construir los bloques de viviendas previstos sin ejecutar el parque incluido en el plan. Ya se está redactando el proyecto, y las obras echarán a andar a final de año, según fuentes municipales.

Manolito Gafotas nació de la pluma de Elvira Lindo en 1994, con ocho años de edad y vecino de Carabanchel Alto. En 2006, con Alberto Ruiz-Gallardón como alcalde, los vecinos de ese barrio del sur de Madrid (que en realidad se llama Buenavista, y tiene 36.000 habitantes) bautizaron informalmente con el nombre de este personaje infantil una franja de secarral de cuatro kilómetros de largo y alrededor de 100 metros de ancho, pegada a la M-40.

SEGUIR LEYENDO >> 

 

Lo Que Saben Ellas

Sábado 4 de enero de 2014  

La primera alegría de un sábado navideño: ir al cine y encontrarte la sala llena. Hurra. La segunda alegría de la semana: ir a ver la última de Woody Allen y que te entusiasme. Hurratracatrá. Soy de buen conformar: con esto ya tengo alimento espiritual para lo que resta de fiestas. Con respecto a la alegría 1, es obvio que me gusta comprobar cómo hay espectadores que aún mueven el culo para disfrutar de un filme, porque me consta que son muchos los académicos de la legua que ven los estrenos en pantalla de ordenador dado que no tienen tiempo de practicar con el ejemplo. Con respecto a la alegría 2, qué quieren, a mí que un individuo con 75 años demuestre que su talento está que arde, aunque nos haya hecho dudar de él estos años de periplo europeo, me ensancha el corazón. Quiere decir que no solo Woody Allen puede ser Woody Allen hasta que muera, también los demás podemos ir tan pichis a pesar de la fiera venganza del tiempo y no conformarnos con esa maldición que nos echan los neurólogos cuando afirman que las neuronas, con los años, se amojaman. EL ARTICULO SIGUE AQUI >> 

 

¿Por qué, Gallardón?

Domingo 29 de diciembre de 2013  

Eso, ¿por qué? No era un asunto que perturbara la convivencia. Por tratarse de una decisión íntima y traumática, nadie va jamás alardeando de haber interrumpido su embarazo, de haber abortado. Ninguna mujer lo cuenta en una reunión de amigos, ni en una comida de trabajo, ni tan siquiera suele comunicárselo a su familia. Es algo que se confía a una sola persona, a dos como máximo. Por eso hay gente tan alejada de la realidad que piensa que en el universo de sus relaciones no ocurren esas cosas. No, no hay nadie que lleve un cartel anunciando que acaba de interrumpir su embarazo. Es posible que una mujer, cualquiera, acuda al día siguiente de la intervención a la oficina, a limpiar casas, que vaya a buscar a su hijo a la guardería, que prepare la cena del niño sintiendo aún el dolor en el bajo vientre; es posible que una mujer, cualquiera, vaya a dar clase al instituto, se levante de madrugada para barrer la calle o espere cola en la oficina de empleo; una mujer, a veces muy joven, que asiste a una clase de la Facultad, vuelve a casa y le dice a su madre que no se encuentra bien y se acuesta temprano. No hay perfil que defina a la mujer que se ve en el trance de abortar. EL ARTICULO SIGUE AQUI >> 

 

La Última

Miércoles 25 de diciembre de 2013  

Tan bueno puede ser llegar como irse. Llegué a este espacio de 310 palabras hace 11 años. En estos 11 años me he esmerado por usar esas palabras para expresar más dudas que certezas. He tratado de dar mi opinión honradamente, aun presagiando en ocasiones que no sería bien recibida ni entre mis detractores ni entre mis amigos. He querido observar con respeto al adversario, aunque lo popular en nuestro país sea convertir al adversario en enemigo. He procurado no usar la columna como un púlpito, para eso ya están los gurús, los curas o los líderes, y yo no soy ninguna de esas tres cosas. He contenido mi ira, aunque sepa que la ira provoca más aplausos que la sensatez. He tratado de escribir en un tono de conversación, huyendo del griterío y de los puñetazos en la barra que tanto abundan. Eso sí, jamás he dejado de escribir lo que pensaba; habrá quien opine que he sido menos radical por aquello de no protestar por medio del insulto. Qué le voy a hacer. Todo esto no es algo que me haya propuesto: soy así, en esta columna y en la vida. Es posible que en ocasiones me pierda la buena educación, pero no puedo evitarla. Tampoco voy a pedir disculpas por ello.

He escrito sobre aquello que podía abarcar, jamás me he metido en asuntos que no controlara. Pero eso no me he librado de verme sacudida por unos cuantos líos, es algo inevitable: el que no se ve nunca en medio de una bronca es porque lo que escribe carece de importancia.
Me conformaría con pensar que gracias a alguna de estas columnas he provocado una conversación o he añadido un punto de vista algo original. Nada más que eso. Me voy de este rincón del periódico. Si viviera mi padre le tendría que explicar una y mil veces que no me han echado, que me marcho por voluntad propia. Él no lo hubiera entendido. Me habría dicho, ¿dejarlo, con la que está cayendo?

constitución-Española-1978-secreto-comunicaciones (1)

Constitución

Miércoles 11 de diciembre de 2013  

Lo más desesperante de esta época es que acaban siendo fundamentales unos debates que son posiblemente accesorios. Desde hace un tiempo, al hilo del independentismo catalán, se viene repitiendo como un mantra que es urgente que se cambie la Constitución. Al parecer, si esa Constitución se cambiara, se solucionaría el encaje de Cataluña, se ampliaría el sistema de participación de los ciudadanos, se aliviaría incluso la crisis económica y, lo que parece más importante, se adecuaría la ley de leyes a sus contemporáneos, dado que alguien por ahí ha difundido la certeza (con gran éxito de crítica y público) de que las Constituciones tienen que renovarse casi al tiempo que las generaciones. EL ARTICULO SIGUE AQUI >> 

Página 20 de 74« Primera...10...1819202122...304050...Última »

© Elvira Lindo 2014