{"id":96,"date":"2008-10-01T12:00:00","date_gmt":"2008-10-01T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/?p=96"},"modified":"2010-08-04T04:26:57","modified_gmt":"2010-08-04T03:26:57","slug":"la-risa-de-lauren-bacall","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/entrevistas\/la-risa-de-lauren-bacall\/","title":{"rendered":"La risa de Lauren Bacall"},"content":{"rendered":"<p>A la emoci\u00f3n de ver en persona a la se\u00f1ora Bacall se une la posibilidad de traspasar los muros del edificio Dakota, as\u00ed llamado, cuentan, porque cuando fue constru\u00eddo se encontraba tan a las afueras de Manhattan que la gente ironizaba con la lejan\u00eda de el nuevo edificio se\u00f1orial, m\u00e1s cerca del estado de Dakota que del coraz\u00f3n de la ciudad. El Dakota es hoy, claro, uno de las paradas obligadas de los turistas.<!--more--> No hay turista que no desee hacerse la foto en el lugar donde John Lennon fue asesinado, no hay cin\u00e9filo que no recuerde la pel\u00edcula de Polansky, \u201cLa semilla del diablo\u201d, en la que el caser\u00f3n cobra la importancia de un personaje m\u00e1s. Para los neoyorkinos, el Dakota es uno de esos edificios del lado Oeste de la ciudad que albergan a simpatizantes dem\u00f3cratas con dinero que hacen cuantiosas donaciones para la campa\u00f1a electoral. El Dakota, el San Remo, son testigos de la vida de artistas millonarios dispuestos siempre a arrimar el hombro a la causa m\u00e1s progresista.<br \/>\nLa belleza no est\u00e1 exactamente en el edificio, que tiene las pretensiones de un afrancesamiento postizo que a veces los americanos entienden como distinguido, sino en el lugar en el que est\u00e1 ubicado. La calle 72 y Central Park West, enfrente del parque, y en el barrio con m\u00e1s car\u00e1cter de la isla. Las dimensiones de la recepci\u00f3n parecen europeas, por lo mezquinas, y uno se extra\u00f1a de que un edificio tan enorme no tenga uno de esos lobbies de amplitud americana. La se\u00f1ora Bacall est\u00e1 esperando, dice el doormar, as\u00ed que subo en el ascensor hasta el cuarto piso, un cub\u00edculo forrado de madera que tiene algo del aire entre terror\u00edfico y c\u00f3mico de la pel\u00edcula de Polansky. Me siento en el sill\u00f3n del ascensor y todo cruje, con un sonido bastante teatral.<br \/>\n-Ms. Bacall acabar\u00e1 dentro de unos cinco minutos con su sesi\u00f3n fotogr\u00e1fica \u2013me dice su secretaria-, si\u00e9ntase como en su casa.<br \/>\nMe siento en el sof\u00e1 con la pretensi\u00f3n de que la secretaria vea que esperar\u00e9 discretamente, pero en cuanto desaparece, me levanto como si tuviera un resorte. \u00bfC\u00f3mo estar sentada en la habitaci\u00f3n en la que la se\u00f1ora Bacall ha vivido los \u00faltimos treinta a\u00f1os? La arquitectura tiene un aire europeo, parisino, como de principios de siglos, grandes escayolas, techos alt\u00edsimos. Si no fuera por la ventana inmensa que parece meter Central Park en el cuarto podr\u00eda pensar que estoy en ese Par\u00eds del que Bacall se considera hija adoptiva. Quiero aprovechar los cinco minutos al m\u00e1ximo y me acerco a las pinturas. Dos preciosos dibujos de Calder, peque\u00f1os paisajes y retratos de animales como del XIX, libros por todas partes, el desorden propio de la gente que disfruta de la casa y de la vida, los ingobernables enchufes y cables de detr\u00e1s de la tele, los sillones c\u00f3modos, de terciopelo ajado y, sobre todo, la gran pared, esa gran pared en la que los retratos de los amigos se disputan el sitio. Me da la risa de la emoci\u00f3n. S\u00e9 que estoy atrapando un recuerdo que ser\u00e1 para siempre. Las fotos no son las t\u00edpicas de estudio, son las fotos familiares, pero en ellas distingo la sonrisa de David Niven, las de los dos hermanos Kennedy, el rostro algo circunspecto de Howard Hawks, la cara de su hijo Steve, tan parecido al padre, y de forma recurrente, los rostros queridos de Spencer Tracy, de Katharine Hepburn, con dedicatorias cari\u00f1osas que indican una vida de amistad y recuerdos comunes, de tardes de fiesta y de esas otras tardes m\u00e1s sombr\u00edas en las que la pareja iba a diario a visitar al amigo Boogie, que se mor\u00eda poco a poco de un c\u00e1ncer de pulm\u00f3n, sin dejar de tomar su martini y alg\u00fan que otro cigarrillo. Hay un dibujo, como un autorretrato de la propia Hepburn, felicitando a la Bacall por un premio. Pienso que se tratar\u00eda del Tony en la \u00e9poca en que las dos actrices pisaron Broadway, en una edici\u00f3n en la que las dos optaban al galard\u00f3n.<br \/>\nEs dif\u00edcil moverse por la sala sin que el suelo de tarima se chive de todos mis movimientos, as\u00ed que voy recorri\u00e9ndolo de puntillas, con miedo a resbalarme en este suelo traicionero de tan pulido, y como si hiciera algo prohibido, con algo de la comicidad de los sat\u00e1nicos personajes de la \u201cLa semilla del diablo\u201d. A punto estoy ya de abrir alguno de los cajones cuando una voz tan grave que parece la de un hombre me da un susto de muerte a mis espaldas. Ella. Es ella. Hace la entrada de las grandes estrellas. Alta a pesar de sus 81 a\u00f1os, de espalda ancha y recta, esa elegancia innata que lo supera todo, hasta ese atuendo casero con el que me recibe, pantalones c\u00f3modos, camiseta, sandalias deportivas. Viene una perrilla de ojos saltones que me ladra con la furia de los perros peque\u00f1os.<br \/>\n-Venga, Sophie, no te enfades.<br \/>\nYo le dejo la mano para que me conozca. La olisquea y viendo que soy una m\u00e1s de las admiradoras de su due\u00f1a salta al sof\u00e1 para sentarse a mi lado.<br \/>\n-Perdone, Ms. Bacall, no he podido resistir la tentaci\u00f3n de mirarlo todo, es que no puedo reprimir la emoci\u00f3n que siento al estar aqu\u00ed\u2026<br \/>\n-Oh, qu\u00e9 dulce suena eso\u2026-dice, y luego suelta una carcajada.<br \/>\n-No veo fotos de Humprey Bogart.<br \/>\n-Bueno, las fotos de Boogie est\u00e1n en la otra habitaci\u00f3n. Soy cuidadosa, comprende que tuve otro marido, otro hijo, y no me parece correcto.<br \/>\nEl otro marido fue Jason Robards, un gran actor al que todo el mundo, menos Lauren Bacall, le atribu\u00eda cierto parecido f\u00edsico con Bogart.<br \/>\n-S\u00ed, eso se dijo mucho pero no se parec\u00edan en nada. \u00c9l tuvo que vivir con la sombra de Boogie. Yo, para la prensa, era siempre la viuda de Bogart.<br \/>\nRobards no nos roba ni dos minutos de conversaci\u00f3n. Se nota que Bacall se cuida mucho de no menospreciar al padre de su tercer hijo, aunque en las memorias est\u00e1 descrita con una elegancia no exenta de sinceridad la pesadilla que supuso la convivencia con este hombre atractivo y alcoh\u00f3lico que pod\u00eda convertirse en un ser muy desagradable, olvidadizo de sus obligaciones como padre, como esposo. Fueron, dice Bacall, los \u00fanicos a\u00f1os de mi vida en que me fall\u00f3 el sentido del humor. Hablamos de su libro de memorias. Es un libro que tiene un enorme valor, el de testimonio de la \u00e9poca m\u00e1s glamourosa del cine, pero tambi\u00e9n de algo que resulta particularmente atractivo para el lector: la verdad de la vida de una mujer que a los ojos de los espectadores gozaba de un universo fascinante, que pose\u00eda una especie de audacia sexual muy excitante para la \u00e9poca, una especie de aplomo, de seguridad en s\u00ed misma, un atractivo cargado de inteligencia. El inter\u00e9s del libro es que descubrimos en \u00e9l a una mujer  inocente, terriblemente dependiente del cari\u00f1o de los hombres, y eso es algo que parece no cuadrar con la imagen de los personajes que encarn\u00f3. Si hay algo que la presencia f\u00edsica de Lauren Bacall no despierta es compasi\u00f3n, nunca fue ese tipo de actriz proclive a que le dieran papeles de muchacha desasistida, que inspira instintos de protecci\u00f3n, al contrario, ya desde su primera pel\u00edcula, \u201cTener o no Tener\u201d la sensaci\u00f3n que provocaba era la de ser la nena lista, la que se las sab\u00eda todas, la que hab\u00eda tenido ya muchas experiencias rom\u00e1nticas.<br \/>\n-S\u00ed, eso es incre\u00edble, pero es as\u00ed; en realidad, todo fue una invenci\u00f3n de Howard Hawks, \u00e9l vio que mi cara ten\u00eda car\u00e1cter, incluso se neg\u00f3 a que me retocaran las cejas y me arreglaran los dientes, \u00e9l me quer\u00eda exactamente como yo era. Me dijo que aprovechara mi voz, que nunca subiera un tono para hacerla m\u00e1s aguda, que eso nunca ser\u00eda atractivo. Por otro lado, aprend\u00ed a bajar la cabeza para que mis ojos se abrieran m\u00e1s y enseguida se hizo popular\u00edsima esa forma que yo ten\u00eda de mirar a Bogart. Ah\u00ed es cuando empezaron a llamarme \u201cLa mirada\u201d.  Pero yo\u2026, yo no era m\u00e1s que una chica de dieciocho a\u00f1os, una chica a la que su familia en pleno despidi\u00f3 en un restaurante de Broadway que todav\u00eda existe, \u201cLindy\u00b4s\u201d, y que ten\u00eda que dar cuentas, como buena chica jud\u00eda, de su comportamiento. Es verdad que yo me enamoraba muy r\u00e1pido, incluso estuve perdidamente enamorada de Kirk Douglas cuando estaba estudiando interpretaci\u00f3n a los dieciseis a\u00f1os pero no pasaba de ah\u00ed. Yo llegu\u00e9 virgen al matrimonio\u2026<br \/>\n-\u00bfY era habitual eso entre las chicas de Hollywood?<br \/>\n-Bueno, yo creo que las otras andaban m\u00e1s ocupadas que yo  -dice ri\u00e9ndose.<br \/>\n-El hecho de que usted hiciera pel\u00edculas tan memorables hace que se la relacione con Hollywood, claro, pero usted es tremendamente neoyorkina.<br \/>\n-Es que Hollywood no significa nada, qu\u00e9 es Hollywood, una industria, pero nada m\u00e1s. Yo viv\u00ed en California quince a\u00f1os, s\u00ed, pero mi sitio es este\u2026 Adem\u00e1s, Boogie odiaba Hollywood, odiaba aquel ambiente de los estudios, el negocio, casi todos sus amigos eran escritores, eso era curioso. A \u00e9l le aburr\u00edan mucho los actores, siempre mir\u00e1ndose el ombligo, siempre hablando de s\u00ed mismos. Hab\u00eda excepciones, claro, tuvimos amigos maravillosos como Spencer, Katie o David Niven, pero \u00e9l prefer\u00eda la compa\u00f1\u00eda de escritores. \u00c9l me ense\u00f1\u00f3 mucho, mucho, sobre nuestra profesi\u00f3n, sobre c\u00f3mo uno deb\u00eda ser honesto. Imag\u00ednate qu\u00e9 suerte tuve al tener como amigos a personas que sin \u00e9l nunca hubiera conocido, porque Cole Porter, Faulkner, Hemingway, Spencer Tracy, James Cagney, ellos eran de su generaci\u00f3n, no de la m\u00eda. \u00bfNo crees que he sido muy afortunada por poder codearme con toda ese gente? Boogie siempre dec\u00eda que el mejor actor del mundo era Spencer Tracy, y el que ten\u00eda m\u00e1s car\u00e1cter Cagney. Me acuerdo de una noche, oy\u00e9ndoles hablar a los tres. Fue la \u00fanica vez que recuerdo que Katie y yo estuvi\u00e9ramos calladas. Me sent\u00eda tan feliz. \u00bfDe qu\u00e9 habl\u00e1bamos?<br \/>\n-De su inocencia.<br \/>\n-S\u00ed, yo hab\u00eda sido una adolescente muy tonta, so\u00f1adora, en mi cabeza s\u00f3lo hab\u00eda pel\u00edculas, yo quer\u00eda ser Bette Davis, era mi \u00eddolo, esos ojos, esa forma de moverse. La vi dos veces, una cuando yo ten\u00eda diecisiete a\u00f1os y luego cuando hice la versi\u00f3n musical en Broadway de \u201cEva al desnudo\u201d. Como persona me decepcion\u00f3. Es terrible que la gente que admiras te decepcione, \u00bfno? Ella no era generosa, ni cari\u00f1osa, le pasaba lo contrario que a Katie (Hepburn) que aunque al principio se mostraba reservada fue luego la mejor amiga, la m\u00e1s desprendida.<br \/>\n-Esa adolescente so\u00f1adora que usted era se mov\u00eda por aqu\u00ed, por el Upper West Side\u2026<br \/>\n-S\u00ed, claro, pero mi familia no viv\u00eda en un edificio como este (de pronto, se r\u00ede), \u00bfte parece siniestro el Dakota?<br \/>\n-Bueno, teniendo en cuenta que ayer mismo vi en la tele \u201cLa semilla del diablo\u201d\u2026<br \/>\n-Ja, ja, ja\u2026S\u00ed, puedes decirlo, es un poco siniestro. Bueno, viv\u00edamos por aqu\u00ed, muy cerca, en estas calles transcurri\u00f3 toda mi juventud. Parte de mi infancia mi madre y yo vivimos con mi abuela y mis t\u00edos. Yo me sent\u00eda muy feliz de pertenecer a esa gran familia, me sent\u00eda muy protegida, y todos ellos eran personas muy cultas, inteligentes, luchadores. Mi abuela era rumana, mi madre naci\u00f3 tambi\u00e9n en Ruman\u00eda pero mis t\u00edos ya fueron americanos. Mi abuela hablaba ocho idiomas, era todo car\u00e1cter. Eso de que yo me quisiera dedicar a la interpretaci\u00f3n no entraba en una mentalidad como la suya; ellos esperaban de m\u00ed algo m\u00e1s s\u00f3lido, que hubiera sido profesora, no s\u00e9, pero el mundo de la escena lo ve\u00edan como algo superficial.<br \/>\n-\u00bfY su madre, que ha sido tan importante en su vida, c\u00f3mo era, actuaba como la t\u00edpica madre de la joven aspirante a estrella?<br \/>\n-Mi madre no era t\u00edpica en nada. Era una mujer maravillosa, trabajadora, yo la adoraba y ella me adoraba a m\u00ed. Ella pensaba que yo era guap\u00edsima\u2026<br \/>\n-\u00bfY usted se ve\u00eda guapa?<br \/>\n-Yo nunca pens\u00e9 en esos t\u00e9rminos. En serio, no es algo que me preocupara, no me miraba al espejo y pensaba en mi belleza. Otra cosa era cuando actuaba, entonces s\u00ed que quer\u00eda salir guapa, pero en mi familia aprend\u00ed a que una persona tiene que tener otro tipo de virtudes.<br \/>\n-Y eso que usted fue Miss Greenwich Village con dieciocho a\u00f1os\u2026<br \/>\n-Ah, s\u00ed, jajaja, me acuerdo de lo nerviosa que estaba. Yo siempre estaba nerviosa, siempre insegura, ya te digo, lo de mujer experimentada fue una invenci\u00f3n del cine.<br \/>\n-\u00bfC\u00f3mo se enfrent\u00f3 a la aventura de dejar Nueva York y marcharse a Los Angeles con diecinueve a\u00f1os?<br \/>\n-Ten\u00eda una familia que me respaldaba. Mi madre se vino conmigo un tiempo durante el rodaje de \u201cTener y no tener\u201d. Boogie, por entonces estaba casado, con muchos problemas con su mujer, que era alcoh\u00f3lica, me llamaba a las tres de la madrugada y me dec\u00eda, nena, te espero en tal esquina de tal calle y yo me pon\u00eda los pantalones encima del camis\u00f3n para salir corriendo, \u00bfes que no es excitante? Entonces mi madre, mi maravillosa madre, sal\u00eda de la cama y me dec\u00eda: \u201cPero, \u00bfd\u00f3nde te crees t\u00fa que vas con ese hombre que tiene veinticinco a\u00f1os m\u00e1s que t\u00fa?\u201d; \u201cMam\u00e1, le dec\u00eda yo, tengo que ir, yo le quiero\u201d. Ella dec\u00eda: \u201cTe perder\u00e1 todo el respeto\u201d; \u201cpero \u00e9l me quiere, mam\u00e1, yo le gusto mucho\u201d, entonces mi madre, grit\u00e1ndome, me contestaba, \u201cpero, c\u00f3mo no te va a querer, hija m\u00eda, tienes diecinueve a\u00f1os, eres bonita, a ti te quiere todo el mundo\u201d. Ja, ja, ja. Era fant\u00e1stica. Todos los d\u00edas me acuerdo de ella. Puedo recordar, como si fuera ahora, el d\u00eda en que se vieron por vez primera Boogie y ella en una habitaci\u00f3n de hotel en Los Angeles. Qu\u00e9 tensi\u00f3n, Dios m\u00edo. Pero luego mi familia lo admiti\u00f3 y lo quiso much\u00edsimo porque Boogie no era un vividor, no era un hombre fr\u00edvolo, se hab\u00eda casado tres veces, s\u00ed, pero era porque hab\u00eda tenido mala suerte. Cuando vinimos por vez primera a Nueva York le present\u00e9 a mi familia y se qued\u00f3 exhausto, me dijo que nunca hab\u00eda conocido a nadie que tuviera tanta familia. \u00c9l era el tipo de hombre que cuando ama a una mujer va a casarse con ella,  \u00e9l era de los que se casan, era leal, serio. Me dec\u00eda que tuviera cuidado con la atracci\u00f3n que sintiera por otros hombres. Me dec\u00eda, es normal que eso ocurra en los rodajes, que surjan tentaciones pero siempre hay que sopesar el valor que tiene tu vida privada, si te merece la pena poner en peligro lo que quieres. Luego he pensado que tal vez se sent\u00eda inseguro. Eso fui descubri\u00e9ndolo poco a poco. Era una persona tan extraordinaria que no pod\u00edas conocerla de golpe.<\/p>\n<p>Si algo sorprende de estas memorias es la llaneza, la sinceridad con la que est\u00e1n contadas. No es solamente un cat\u00e1logo hilado de las pel\u00edculas o de premios (pocos, en el caso de esta actriz). Estas p\u00e1ginas, escritas con un estilo ligero y elegante, dan cuenta de ese otro lado de la vida que se oculta tras las carreras que nosotros vemos como exitosas. Sorprendentemente, una de las mujeres m\u00e1s deseadas del cine habla del miedo a no ser deseada, no s\u00f3lo por los productores sino por los hombres, que al margen de Bogart, no siempre la quisieron como ella merec\u00eda. Lauren Bacall habla en todo momento de su fragilidad, de una necesidad imperiosa de ser querida que se convert\u00eda en obsesi\u00f3n cuando estaba con un hombre que no acababa de comprometerse.<br \/>\n-Siempre me influy\u00f3, creo, la ausencia de mi padre. A los diez a\u00f1os dej\u00e9 de verle para siempre. Ese abandono pienso que marc\u00f3 mis relaciones sentimentales.<br \/>\nA\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando ella era ya una actriz reconocid\u00edsima y estaba actuando en Broadway, su padre llam\u00f3 al teatro exigiendo doce entradas. Ella crey\u00f3 verlo en una de las primeras filas. Esa imagen fugaz fue todo. Ya no volvi\u00f3 a verle. Parece l\u00f3gico, ella no lo oculta, que Bogart se convirtiera en su padre, su amigo, su amante y un esposo leal. Fueron una pareja querida, con personalidad, rodeados siempre de amigos, comprometida. Lauren fue m\u00e1s lejos a\u00fan que Bogart en su protesta por las investigaciones que abri\u00f3 el Comit\u00e9 de Actividades Norteamericanas contra todo aquel que oliera a comunista. Sus a\u00f1os junto a Bogart fueron, se aprecia claramente, los mejores de su vida, aquellos en los que sinti\u00f3 m\u00e1s protegida. No hay m\u00e1s que ver las fotos del \u00e1lbum familiar de la pareja con sus hijos para respirar esa felicidad. Luego vino la enfermedad de \u00e9l, la desesperaci\u00f3n, y el apoyo de un amigo, Frank Sinatra, que dar\u00eda mucho que hablar. Siempre se ha especulado en cu\u00e1ndo comenz\u00f3 exactamente el azaroso romance que mantuvo con el cantante, si antes o inmediatamente despu\u00e9s de la muerte de Boogie. Pero no hay duda de su lealtad hacia el esposo. Al contrario, su recuerdo es omnipresente, cuando habla de ella el discurso se desliza hacia \u00e9l. Todos las respuestas acaban en Bogart.<br \/>\nTeni\u00e9ndola delante se me borra la imagen de las pel\u00edculas, su presencia es la de una de esas mujeres mayores neoyorkinas que bajan a pasear al perro y se paran a hablar en las esquinas, acostumbradas a la sociabilidad de un Nueva York mucho m\u00e1s habitable, irremediablemente perdido, que caminaba mucho m\u00e1s despacio que ahora, del que queda la presencia de estas mujeres fuertes, con rostros llenos de fuerza, hijas de los mil exilios jud\u00edos de la Europa del Este.<br \/>\n-S\u00ed, esto es horrible, no quiero ser pesimista, pero en Nueva York tienes que andar siempre con cuidado por los coches, por las bicicletas, para no jugarte la vida. Antes era una ciudad para pasear, hoy no, y se han perdido los modales, \u00bfno lo ves?, \u00bfpor qu\u00e9 est\u00e1 la gente tan enfadada? Quedan cosas, claro, mi supermercado favorito, mi querido Zabar\u00b4s, \u00a1me encanta Zabar\u00b4s!, o algunos restaurantes como el Caf\u00e9 Luxembourg o mi chino favorito, el Shun Lee, pero se perdieron aquellos maravillosos Deli, en los que un d\u00eda, como algo especial, te dejabas el dinero en aquellos sandwiches, aquellos helados&#8230;Eso ya no existe, no es igual.<br \/>\n-Este es un barrio muy jud\u00edo, \u00bfle pes\u00f3 mucho su condici\u00f3n de jud\u00eda?<br \/>\n-Mucho, hubo un tiempo en que el antisemitismo estaba en todas partes. Me acomplejaba, me pon\u00eda tensa pensar que en alg\u00fan momento deb\u00eda confesarlo. F\u00edjate que cuando ten\u00eda dieciseis a\u00f1os tuvo un novio de la marina que me dej\u00f3 cuando se enter\u00f3. Bueno, mi madre no era religiosa, mi abuela s\u00ed, pero el concepto sobre los jud\u00edos era muy cerrado, se pensaba que todos ten\u00edan la nariz grande, eran feos, pensaran siempre en el dinero\u2026No se puede decir que nosotros respondi\u00e9ramos a esa idea.<br \/>\n-Y el glamour, \u00bfcree que es algo del pasado?<br \/>\n-Completamente. La mediocridad hoy afecta a todo. El nivel de este pa\u00eds ha ca\u00eddo en picado, nos ha superado la vulgaridad, gran culpa de eso la tiene la televisi\u00f3n, que crea estrellas continuamente. Cada tipo que sale en una serie ya es una estrella. Nosotros quer\u00edamos ser actores. Para colmo, tenemos el peor presidente de la historia. Ser americano pod\u00eda ser un orgullo en aquellos tiempos, pero mira ahora, con este idiota. Yo ten\u00eda a Roosevelt en un altar, Rooselvelt era mi padre, mi h\u00e9roe. Hoy en d\u00eda mi sitio est\u00e1 aqu\u00ed, pero si no viviera en Nueva York vivir\u00eda en Par\u00eds.<br \/>\nLauren Bacall, aquella muchacha alta, de pecho plano, rostro que denotaba inteligencia y sentido del humor, que quer\u00eda ser Bette Davis y estudi\u00f3 con tes\u00f3n en la Academia de Actores; la cr\u00eda que se pas\u00f3 gran parte de su carrera temblando, aprendiendo paso a paso c\u00f3mo era su oficio, sufriendo la angustia de una carrera desigual, en la que no siempre hubo productores llamando a su puerta, decidi\u00f3 un d\u00eda contar su vida: \u201cpens\u00e9 que no quer\u00eda que quedara en el olvido, que la gente joven pod\u00eda aprender algo de mi experiencia\u201d. Lauren Bacall, la joven que se enamoraba r\u00e1pido, casi antes de que enamoraran de ella, que se entregaba apasionadamente, conserva intacto ese brillo particular de la iron\u00eda que la hizo tan atractiva en el cine.<br \/>\n-S\u00ed, eso era importante en mi familia, el humor. Eso es lo que me ha salvado en la vida.<br \/>\n-\u00bfY ahora?<br \/>\n-\u00bfAhora? Tengo una buena vida. Tengo tres hijos, nietos. Mis hijos son gente seria, con buenas parejas, que cumplen con su vida, y tengo a Sophie (Sophie levanta la oreja al ser citada) que es una gran compa\u00f1era. Bajo al parque a pasearla aunque ahora me he torcido un tobillo y no puedo moverme. La gente me saluda, s\u00ed, esas se\u00f1oras que te agarran del brazo cuando hablan contigo, que es algo (se r\u00ede) que no puedo soportar.<\/p>\n<p>Han pasado dos horas, \u00bfdos horas? Su secretaria ha entrado por tercera vez a decirnos que es tard\u00edsimo. Entonces, me muevo hacia delante para apagar la grabadora que est\u00e1 en la mesita y a\u00fan no me explico c\u00f3mo pero mis botas resbalan en el suelo de tarima de tal manera que me escurro hasta quedarme completamente sentada en el suelo. Lauren Bacall me mira asombrada, \u201c\u00bfy eso, c\u00f3mo has hecho eso?\u201d. No s\u00e9, me resbal\u00e9, le digo. Y suelta una carcajada. \u201cPerdona que me r\u00eda, dice, pero es que ha sido muy gracioso\u201d.<br \/>\nA pesar de mi aturdimiento escucho su risa, la risa grande, fresca, de una de esas mujeres a las que la edad nunca acaba de vencer del todo.<\/p>\n<p>Elvira Lindo en la Cadena SER, hablando de Lauren Bacall<br \/>\n<script src=\"http:\/\/www.cadenaser.com\/js\/audio.js\" type=\"text\/javascript\"><\/script><\/p>\n<div class=\"llevatelo\">\n<div><a href=\"http:\/\/www.cadenaser.com\/\" target=\"_blank\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.cadenaser.com\/img\/llevatelo\/logo_ser.gif\" border=\"0\" alt=\"\" \/><\/a> <a title=\"oir\" onclick=\"makePlayer({id:'20051230csrcsr_11.Aes', tipo:'audio', href:'mms:\/\/a1471.v78074.c7807.e.vm.akamaistream.net\/7\/1471\/7807\/49be3a66\/prisaffs.download.akamai.com\/7807\/cadenaser\/2005\/12\/20051230csrcsr_11_Aes_LAU.asf', autostart:true, ancho:null, corto:'NO', totalTime:'1096'});return false;\" href=\"javascript:void(0)\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.cadenaser.com\/img\/ico_oir.gif\" border=\"0\" alt=\"\" width=\"19\" height=\"19\" \/><\/a> <span id=\"div_20051230csrcsr_11.Aes\" style=\"visibility: none;\"> <\/span><\/div>\n<h1><a href=\"http:\/\/www.cadenaser.com\/actualidad\/audios\/escuche-charla-elvira-lindo-mitica-actriz-lauren-bacall-ha-presentado-terceras-memorias\/seresc\/20051230csrcsr_11\/Aes\/\" target=\"_blank\">Escuche la charla con Elvira Lindo, sobre la m\u00edtica actriz Lauren Bacall que ha presentado sus terceras memorias<\/a><\/h1>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/prisacommultidistribucion.112.2O7.net\/b\/ss\/prisacommultidistribucion\/5\/H.14--WAP?pageName=llevatelo&amp;ch=llevatelo&amp;c1=llevatelo&gt;emb&amp;c18=prisacom&amp;c20=gadget&amp;h1=prisacom&gt;cadenaser&gt;gadget&gt;llevatelo&gt;emb&gt;\" border=\"0\" alt=\"\" width=\"0\" height=\"0\" \/><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A la emoci\u00f3n de ver en persona a la se\u00f1ora Bacall se une la posibilidad de traspasar los muros del edificio Dakota, as\u00ed llamado, cuentan, porque cuando fue constru\u00eddo se encontraba tan a las afueras de Manhattan que la gente ironizaba con la lejan\u00eda de el nuevo edificio se\u00f1orial, m\u00e1s cerca del estado de Dakota [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":397,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[34,22],"tags":[5,59],"class_list":["post-96","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-new-york","category-entrevistas","tag-articulos-ny","tag-entrevistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=96"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":557,"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96\/revisions\/557"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/397"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=96"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=96"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=96"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}