{"id":939,"date":"2010-10-23T10:27:53","date_gmt":"2010-10-23T09:27:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/?p=939"},"modified":"2010-10-23T13:11:49","modified_gmt":"2010-10-23T12:11:49","slug":"elvira-la-ternura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/lo-que-me-queda\/elvira-la-ternura\/","title":{"rendered":"Elvira o la Ternura"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/farm5.static.flickr.com\/4133\/5107357292_75476167b0.jpg\" alt=\"Elvira 1\" width=\"500\" height=\"328\" \/><strong><\/strong><\/p>\n<p><strong>Foto de Alberto Rom\u00e1n<br \/>\n<\/strong><strong>Art\u00edculo de Manolo Madrid<\/strong><\/p>\n<p>Ma\u00f1ana, Elvira Lindo presenta su nueva novela en el Hospital de Santiago de \u00dabeda, y all\u00ed  estar\u00e1 Antonio Mu\u00f1oz Molina, el ubetense que mejor conoce y que m\u00e1s quiere a la escritora. Casi por compromiso comienzo a leer el libro de Elvira Lindo \u2013\u00abLo que me queda por vivir\u00bb\u2013, que tambi\u00e9n ha comenzado a leer mi mujer. Lo inicio con desgana, porque he le\u00eddo en no s\u00e9 cu\u00e1ntas cr\u00edticas que la escritora ha cambiado de registro, casi de voz, y se ha pasado de aquella literatura con la que tanto me he re\u00eddo \u2013su Manolito Gafotas, sus art\u00edculos de \u00abTinto de verano\u00bb\u2013 a una literatura m\u00e1s seria y por ello, concluyen los cr\u00edticos, m\u00e1s literatura, y temo aburrirme con la en\u00e9sima historia de la madre soltera y hero\u00edna. Y sin embargo, por uno de esos milagros que s\u00f3lo son posibles en el interior de los libros, comienza quemarme por dentro la necesidad de seguir devorando p\u00e1ginas, atrapado por la red que la protagonista va tejiendo con su voz personal pero casi descarnada, tan as\u00e9ptica como un hospital. Y he aqu\u00ed, que cuando todav\u00eda me quedan muchas p\u00e1ginas para llegar a la mitad del libro, descubro que no es cierto que Elvira Lindo haya cambiado de voz, de tema o de registro, porque este libro de intensa melancol\u00eda no es m\u00e1s que un acercamiento distinto al que podemos considerar el tema capital de su obra: la ternura, o sea, la mirada paciente y amorosa sobre todas las cosas y todas las personas que nos rodean. Lo que ocurre es que aqu\u00ed la ternura no se parapeta tras la risa o la iron\u00eda, sino que se esconde, casi a traici\u00f3n, en una infinita tristeza urdida de recuerdos y a\u00f1oranzas, de ausencias y de vidas imposibles. (Leo el libro y pienso que es un libro-oto\u00f1o, amarillo y huidizo, como las hojas bell\u00edsimas que ya se han ca\u00eddo de los \u00e1rboles, tan definitivo.)<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Por un casual, Rafael Bell\u00f3n me trae un libro dedicado a la poes\u00eda de un poeta que imperdonablemente no conozco y que se llama Manuel Ruiz Amezcua. Hay en ese libro varios art\u00edculos de Mu\u00f1oz Molina. (Manuel, Rafael y Antonio son amigos desde hace muchos a\u00f1os, desde los tiempos del bachillerato y la universidad.) Y en esos art\u00edculos de Mu\u00f1oz Molina dedicados a su amigo poeta, descubro un verso que parece pensado para \u00abLo que me queda por vivir\u00bb: se duele el poeta porque \u00abHay tantas cosas no dichas \/ con la luz de la palabra\u00bb, que convierte esa tarea de iluminaci\u00f3n en la propia de su literatura, hasta el punto de que Antonio dice que la poes\u00eda de Ruiz Amezcua se dedica \u00aba usar palabras para iluminar y no para esconder\u00bb, y eso mismo me parece a m\u00ed que es lo que Elvira Lindo ha hecho en la novela que estoy deseando seguir leyendo, esta tarde gris del oto\u00f1o. Y es que ahora que todo parece derrumbarse a nuestro alrededor, y que se esconden vencidas no sabemos que esperanzas o que claridades necesarias para nuestro futuro y el de nuestros hijos, el libro de Elvira Lindo se hace m\u00e1s necesario por cuanto ilumina el fondo mismo de la humanidad en la que todos podemos reconocernos, ese legado moral hecho de caricias y recuerdos, de ilusiones, de frustraciones, de amores posibles y de amores negados, qu\u00e9 s\u00e9 yo.<\/p>\n<p>La historia que cuenta Elvira Lindo \u2013no importa cu\u00e1nto haya en ella de autobiogr\u00e1fico, de personal\u2013 trasciende lo anecd\u00f3tico y cobra categor\u00eda de universal. Y el amor de esa madre hu\u00e9rfana y abandonada supera lo puramente femenino y se transfigura en un amor en el que todos podemos y deber\u00edamos reconocernos. \u00bfNo es necesario restaurar esa forma de comprender el mundo, de acercarse a \u00e9l para descubrir su respiraci\u00f3n mientras duerme, el llanto como de ni\u00f1o con el que amanece cada d\u00eda la oportunidad de conquistar las imposibles felicidades? Ya digo que el tema sobre el que Elvira habla es el mismo tema de siempre: los buenos escritores cambian las palabras, pero mantienen la voz, y eso ocurre con Elvira Lindo. Es cierto que esta novela puede que le ayude a quitarse de encima la etiqueta de escritora para ni\u00f1os o c\u00f3mica con que hasta ahora pod\u00eda reconoc\u00e9rsela: en este pa\u00eds, esos g\u00e9neros cultivados por Elvira con el magisterio de los mejores siguen consider\u00e1ndose menores o accesorios, y era necesaria esta novela para que se le abriesen las puertas grandes de la literatura, tan estrechas para los que no resultan estirados y aburridos.<\/p>\n<p>\u201cLa sequedad de la superficie hace que resalte m\u00e1s el fondo pudoroso de apasionada ternura, la aspiraci\u00f3n a una forma de ternura que es compatible con el desenga\u00f1o, pero no con el cinismo\u201d. Lo escribe Mu\u00f1oz Molina sobre la poes\u00eda de Ruiz Amezcua, pero sirve tambi\u00e9n para el libro de Elvira Lindo, que resulta tan limpio como un cuadro de los primitivos flamencos y como ellos tan tierno, tan desenga\u00f1ado \u2013\u00bfno es la ternura la \u00fanica respuesta decente cuando se constata la derrota que es toda vida?\u2013, tan sincero. Tan hermoso y necesario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Foto de Alberto Rom\u00e1n Art\u00edculo de Manolo Madrid Ma\u00f1ana, Elvira Lindo presenta su nueva novela en el Hospital de Santiago de \u00dabeda, y all\u00ed estar\u00e1 Antonio Mu\u00f1oz Molina, el ubetense que mejor conoce y que m\u00e1s quiere a la escritora. 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