{"id":1335,"date":"2011-04-29T17:15:14","date_gmt":"2011-04-29T16:15:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/?p=1335"},"modified":"2011-04-30T13:43:00","modified_gmt":"2011-04-30T12:43:00","slug":"kate-sobreviria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/articulos-opinion\/kate-sobreviria\/","title":{"rendered":"Kate Sobreviri\u00e1"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/tumblr_lkf4m8ba4X1qb6jeto1_500.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1336\" title=\"tumblr_lkf4m8ba4X1qb6jeto1_500\" src=\"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/tumblr_lkf4m8ba4X1qb6jeto1_500-460x279.png\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"279\" srcset=\"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/tumblr_lkf4m8ba4X1qb6jeto1_500-460x279.png 460w, https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/tumblr_lkf4m8ba4X1qb6jeto1_500-122x74.png 122w, https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/tumblr_lkf4m8ba4X1qb6jeto1_500.png 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Si las comparaciones son odiosas, en el caso de esta pareja, Kate y William, la recurrente vista atr\u00e1s de todos los comentaristas hacia la boda de Lady Di y Carlos de Inglaterra les ha beneficiado de manera prodigiosa. Lo que se alab\u00f3 en aquel enlace, la candidez de la novia, su permanente azoramiento, su candorosa juventud, es precisamente lo contrario de lo que se destaca de esta joven licenciada en Historia del Arte, a la que no cabe imaginar en su noche de bodas descubriendo que el novio luce unos gemelos con las iniciales de otra mujer. No. Los tiempos han cambiado. No s\u00f3lo porque la familia real brit\u00e1nica no supo estar a la altura de la propia tradici\u00f3n que tan celosamente defend\u00eda sino porque son observados por un p\u00fablico menos incondicional. Los hijos de la Reina Isabel superan la media de divorciados del pueblo brit\u00e1nico y es imposible que de la memoria de la gente se borren con facilidad los problemas psicol\u00f3gicos de Diana derivados por un gran enga\u00f1o, la incomunicaci\u00f3n evidente de la pareja y la publicaci\u00f3n de embarazosas conversaciones clandestinas del pr\u00edncipe de Gales con quien luego ser\u00eda su mujer, Camila. Imposible olvidar la manera torpe en que la reina gestionar\u00eda la santificaci\u00f3n de Lady Di tras su muerte, esa fiebre algo hist\u00e9rica que despert\u00f3 aquella que dijo querer convertirse en reina de corazones y que sab\u00eda manipular, nunca sabremos con qu\u00e9 porcentaje de premeditaci\u00f3n o rencor, el complejo sentir popular.<\/p>\n<p>Los tiempos de Lady Di pasaron. Ya nadie espera que una novia sea una virgen c\u00e1ndida en manos de un pigmali\u00f3n distra\u00eddo, con la cabeza en la cama de una mujer madura. El mejor homenaje que puede hacerse a aquella joven esposa que se convirti\u00f3, a fuerza de desenga\u00f1os, en una mujer compleja, est\u00e1 en manos de su primog\u00e9nito William, que est\u00e1 mostrando, con su actitud, los beneficios que una madre cari\u00f1osa aporta al equilibrio psicol\u00f3gico de un hijo que tendr\u00e1 que enfrentarse a una vida llena de c\u00f3digos y rigideces.<\/p>\n<p>Y en esto hizo su aparici\u00f3n Kate Middleton. Entr\u00f3 en la vida de William de la manera m\u00e1s natural: como compa\u00f1era de aulas en la universidad. No fue un noviazgo propiciado por la familia: Kate se cruz\u00f3 con la mirada del joven o viceversa. Ya est\u00e1. Y ah\u00ed comenz\u00f3 un noviazgo largo, interrumpido por alguna sonada ruptura, con poca intervenci\u00f3n de las familias y un deseo, expresado a la prensa por la casa real, de dejar a la pareja, en la medida de lo posible, que encontrara su camino sin presiones externas. De esta manera, han llegado al altar tras siete a\u00f1os de convivencia. Kate no es una chica en busca de su estilo: es una mujer que ya lo tiene. Parece convivir sin tensi\u00f3n aparente con la presencia continua de la prensa y es capaz de  darse una vuelta por Londres d\u00edas antes de la boda para hacer unas compras. Sonr\u00ede con facilidad, tiene un f\u00edsico poderoso, es muy atractiva, no va vestida de inglesa cursi ni abusa de los colores pastel, es una morena rotunda, capaz de te\u00f1ir de tonos m\u00e1s vivos la empecinada gen\u00e9tica de la descolorida familia brit\u00e1nica.<\/p>\n<p>William tampoco es su padre, de lo cual parece alegrarse todo el mundo, hasta me temo que se alegra la reina. No ha habido manera de recomponer la imagen de ese hombre tieso que vio c\u00f3mo su intimidad era cuestionada por tabloides y prensa seria. El joven que ve\u00edamos esta ma\u00f1ana esperar a la novia en el altar de la Abad\u00eda de Westminster es un hombre que sabe que despierta simpat\u00edas y que ha aprendido a navegar desde ni\u00f1o por aguas dif\u00edciles; posee m\u00e1s atractivo f\u00edsico que su padre, aunque los a\u00f1os le est\u00e1n monarquizando los mofletes, lo cual no es una buena noticia pero tampoco mala. Es un comentario al bies, puramente est\u00e9tico.<br \/>\nLa boda ha sido un poco sosa. Dicen. Lo he le\u00eddo en alg\u00fan medio espa\u00f1ol, en Am\u00e9rica, en cambio, desde he seguido el evento, siempre asisten fascinados a todo lo que tenga que ver con la realeza europea. Todo es gorgeous, nice, fantastic. Bueno, bueno, no tanto, pero a m\u00ed en particular me ha gustado esa soser\u00eda. No est\u00e1n los tiempos para la desmesura, aunque cualquier boda real lo es en s\u00ed misma, pero ha sido una desmesura bajo control; tampoco ser\u00eda l\u00f3gico volver al kitsch de aquella otra boda, esa con la que siempre comparamos \u00e9sta. Los novios estaba significativamente tranquilos: \u00bfc\u00f3mo se casa uno cuando lo est\u00e1n viendo dos millones y medio de personas? La vuelta al palacio ha estado plagada de sonrisas, de miradas y de ese lenguaje com\u00fan, secreto y privado, que tienen las parejas aunque est\u00e9n observados por la multitud.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Yo no s\u00e9 calibrar la importancia de una boda real brit\u00e1nica, dejando a un lado el folklore que eso conlleva y el negocio en souvenirs y plazas hoteleras. Habr\u00e1 quien afirme que esta es una noticia sin importancia. No, no lo es. No lo es por el propio arraigo de esa instituci\u00f3n en la historia del pa\u00eds. Parece que esta boda en particular se celebra con la esperanza de que la instituci\u00f3n perviva y recupere la popularidad perdida. Para seguir existiendo, comenta quien sabe, sus modos han de transformarse. Mmmmm. Me temo que cuando hablamos de monarqu\u00eda esa frase popular que de manera espont\u00e1nea pronunci\u00f3 la princesa Letizia, \u201clas tradiciones est\u00e1n para romperlas\u201d, es comprometida y discutible. Si acaban comport\u00e1ndose como nosotros, si ya no hacen cosas raras y exc\u00e9ntricas, fuera de \u00e9poca y por consiguiente llenas de misterio, \u00bfpor qu\u00e9 no se convierten definitivamente en nosotros, en el pueblo? Pero esa es otra historia.<\/p>\n<p>Hablamos de la boda, la boda. Ya se han casado. Parec\u00edan enamorados. El vestido de ella pose\u00eda algo retro que lo llenaba de encanto y su melena suelta era sin duda toda una declaraci\u00f3n de intenciones. Este es otro siglo y Kate una mujer de su \u00e9poca, que viene a ser lo mismo que decir: sobrevivir\u00e1. Parece claro que la novia sobrevivir\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si las comparaciones son odiosas, en el caso de esta pareja, Kate y William, la recurrente vista atr\u00e1s de todos los comentaristas hacia la boda de Lady Di y Carlos de Inglaterra les ha beneficiado de manera prodigiosa. Lo que se alab\u00f3 en aquel enlace, la candidez de la novia, su permanente azoramiento, su candorosa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[29],"tags":[],"class_list":["post-1335","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1335","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1335"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1335\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1341,"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1335\/revisions\/1341"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1335"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1335"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1335"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}