{"id":1280,"date":"2011-04-11T22:23:39","date_gmt":"2011-04-11T21:23:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/?p=1280"},"modified":"2011-04-12T17:19:53","modified_gmt":"2011-04-12T16:19:53","slug":"liz-taylor-hasta-la-ultima-escena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/don-de-gentes\/liz-taylor-hasta-la-ultima-escena\/","title":{"rendered":"Liz Taylor hasta la \u00faltima escena"},"content":{"rendered":"<p><object classid=\"clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000\" width=\"450\" height=\"368\" codebase=\"http:\/\/download.macromedia.com\/pub\/shockwave\/cabs\/flash\/swflash.cab#version=6,0,40,0\"><param name=\"allowFullScreen\" value=\"true\" \/><param name=\"allowscriptaccess\" value=\"always\" \/><param name=\"src\" value=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/wSHSc00wtjs?fs=1&amp;hl=en_US\" \/><param name=\"allowfullscreen\" value=\"true\" \/><embed type=\"application\/x-shockwave-flash\" width=\"450\" height=\"368\" src=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/wSHSc00wtjs?fs=1&amp;hl=en_US\" allowscriptaccess=\"always\" allowfullscreen=\"true\"><\/embed><\/object><\/p>\n<p>Sali\u00f3 al escenario en una silla de ruedas que alguien empuj\u00f3 hasta el centro. Su cuerpo parec\u00eda haberse reducido, era el cuerpo de la mujer que hab\u00eda superado una operaci\u00f3n cerebral, m\u00faltiples complicaciones en la espalda, una larga historia de adicciones, una neumon\u00eda que casi acaba con ella, una vida intensa, tanto como para que la hubieran podido disfrutar y sufrir varias personas. Pero la mirada pose\u00eda una intensidad inalterada; sus ojos, jam\u00e1s empeque\u00f1ecidos por el paso del tiempo, desprend\u00edan el mismo brillo; la sonrisa parec\u00eda decir: aqu\u00ed no ha pasado nada. Fue su \u00faltima aparici\u00f3n en un acto ben\u00e9fico para la investigaci\u00f3n del sida. Tras el aplauso con el que se la recibi\u00f3, la dama se puso seria y empez\u00f3 a contar cu\u00e1ntas personas mueren en el mundo cada hora por este virus. De pronto, se qued\u00f3 callada y dijo algo inesperado: \u00abSe me han olvidado las gafas\u00bb. El p\u00fablico entonces se puso en pie. Hab\u00eda hablado la Elizabeth Taylor de siempre, la mujer que hizo del error y la excelencia su propio estilo o, como dec\u00eda una columnista del New York Times, del buen gusto y el mal gusto algo irrelevante, puesto que el espectador acababa borrando siempre su peculiar indumentaria para ver solo a la diva, cuya personalidad sobresal\u00eda a cualquier brillo exagerado. Animada por los aplausos, Taylor se irgui\u00f3 un momento para lanzar uno de esos gritos vaqueros un poco ordinarios que animan a comenzar la fiesta. \u00abS\u00ed, soy vulgar\u00bb, dijo en una ocasi\u00f3n coqueteando con el p\u00fablico. \u00abPero si no lo fuera, \u00bfme querr\u00edais?\u00bb.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Los peri\u00f3dicos americanos han despedido a la actriz con un despliegue generoso de informaci\u00f3n sobre su vida y sus pel\u00edculas. Son conscientes de que diciendo adi\u00f3s a Elizabeth Taylor se cierra una etapa, caduca una manera de ser estrella en el mundo del cine. Taylor, su presencia, todav\u00eda serv\u00eda para toda esa ret\u00f3rica sobre la pantalla grande y esa oscuridad reverenciada en la que se educaron sentimental y sexualmente varias generaciones. Taylor, exponente del cine como arte, pero tambi\u00e9n como gran industria, de ese cine que fue el mejor embajador cultural del imperio durante d\u00e9cadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1281 aligncenter\" style=\"margin-top: 2px; margin-bottom: 2px;\" title=\"elizabeth-taylor.gal\" src=\"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/elizabeth-taylor.gal_.jpg\" alt=\" width=\" width=\"269\" height=\"368\" \/><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/elizabeth-taylor.gal_.jpg\"><\/a>Una de las bellezas m\u00e1s impactantes del gran momento del cine americano hab\u00eda nacido en Inglaterra. Hija de Francis Taylor, un t\u00edmido galerista de arte, y de Sara Sothern, una exactriz de gran temperamento que vio cumplido su sue\u00f1o a trav\u00e9s de su hija, la peque\u00f1a Liz se cri\u00f3 con acento brit\u00e1nico, algo que, cuando sus padres se trasladaron a Los \u00c1ngeles previendo que se avecinaba el desastre de la guerra, le sirvi\u00f3 para ser elegida como protagonista de National Velvet. Pose\u00eda el acento british que supuestamente deb\u00eda tener la peque\u00f1a amazona. En todas y cada una de las semblanzas que en estos d\u00edas se han escrito sobre ella no faltaba jam\u00e1s una referencia a su corta estatura, 1,63 metros. Una altura est\u00e1ndar para una espa\u00f1ola, pero que en EE UU se convert\u00eda en una peculiaridad rese\u00f1able; un f\u00edsico que describ\u00eda con \u00e1cido humor el hombre con el que vivi\u00f3 su romance m\u00e1s t\u00f3rrido, Richard Burton: \u00abConsiderar a Elizabeth la mujer m\u00e1s bella del mundo es un sinsentido. Tiene unos ojos maravillosos, de acuerdo, pero tambi\u00e9n papada, un pecho excesivo y es corta de piernas\u00bb. Aun as\u00ed, Burton estuvo tan loco por ella como para ser su marido en dos ocasiones y haber dejado abierta la posibilidad de una tercera, dec\u00eda Taylor, si el actor no hubiera muerto a los 58 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La maravilla de la vida y la carrera de Taylor es que su crecimiento, madurez y vejez estuvieron a la vista del p\u00fablico tanto fuera como dentro de la pantalla. Tuvo la habilidad de atravesar la adolescencia sin sufrir una de esas raras transformaciones f\u00edsicas que dificultan el paso de ni\u00f1a actriz a actriz adulta. Elizabeth fue ella misma desde siempre: su cara apenas cambi\u00f3 de las pel\u00edculas de Lassie a las de El padre de la novia, y con tan solo 19 a\u00f1os se vio protagonizando Un lugar en el sol, junto a Montgomery Clift: \u00abLa primera vez\u00bb, recordaba, \u00abque consider\u00e9 que estaba actuando en mi vida\u00bb. Tambi\u00e9n la primera vez que la cr\u00edtica elogi\u00f3 su trabajo despu\u00e9s de nueve a\u00f1os interpretando los papelillos de chavala encantadora a los que le obligaba la Metro Goldwyn Meyer.<\/p>\n<p>Este nacimiento real como actriz tiene un paralelismo en su vida privada. Liz se cas\u00f3 por vez primera a los 19 a\u00f1os, y desde ese momento no dej\u00f3 de hacerlo hasta casi el final de sus d\u00edas. Ocho matrimonios y siete hombres. Un af\u00e1n algo moralista por formalizar las relaciones o por intentarlo seriamente de nuevo que le vali\u00f3 el apelativo de serial wife (esposa en serie). No fue mujer de amantes, sino de maridos. Una excentricidad que multiplicaba el inter\u00e9s del p\u00fablico hacia su persona. De alguna manera, la gente que la maldec\u00eda por unos vaivenes sentimentales singulares hubiera deseado a muerte llevar la vida que ella disfrutaba. \u00abMis problemas empezaron\u00bb, sol\u00eda decir, \u00abporque ten\u00eda un cuerpo de mujer y emociones de ni\u00f1a\u00bb. Y as\u00ed fue, sospecho, hasta ese \u00faltimo tercer acto en el que ten\u00eda cuerpo de anciana y emociones infantiles.<\/p>\n<p><object classid=\"clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000\" width=\"450\" height=\"368\" codebase=\"http:\/\/download.macromedia.com\/pub\/shockwave\/cabs\/flash\/swflash.cab#version=6,0,40,0\"><param name=\"allowFullScreen\" value=\"true\" \/><param name=\"allowscriptaccess\" value=\"always\" \/><param name=\"src\" value=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/l0ViPCmr318?fs=1&amp;hl=en_US\" \/><param name=\"allowfullscreen\" value=\"true\" \/><embed type=\"application\/x-shockwave-flash\" width=\"450\" height=\"368\" src=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/l0ViPCmr318?fs=1&amp;hl=en_US\" allowscriptaccess=\"always\" allowfullscreen=\"true\"><\/embed><\/object><\/p>\n<p>Las pel\u00edculas se fueron sucediendo tal y como se sucedieron los maridos y esos amigos \u00edntimos a los que ella s\u00ed que sabr\u00eda ser fiel. Cuando estaba rodando junto a Paul Newman La gata sobre el tejado de zinc recibi\u00f3 el impacto de la muerte de su tercer marido, el productor Mike Todd, del que acaba de tener una hija. \u00c9l fue, junto a Richard Burton, uno de los hombres de su vida. \u00abHe sido siempre afortunada\u00bb, dec\u00eda record\u00e1ndolo. \u00abTodo me fue dado, belleza, fama, riqueza, honores y amor. Pero he pagado esa fortuna con desastres: serias enfermedades, p\u00e9rdidas, adicciones destructivas, matrimonios rotos\u00bb.<\/p>\n<p>No representa, sin embargo, a ese tipo de figura tr\u00e1gica que encarnaron otras grandes estrellas. No es Marilyn Monroe; tampoco Judy Garland. Mientras el alcohol, las drogas o los desenga\u00f1os amorosos cercenaron la existencia de otras actrices de su tiempo, Elizabeth Taylor represent\u00f3 a la perfecci\u00f3n el paradigma de una vida deseable, la de quien hace exactamente lo que desea sin importarle demasiado el juicio ajeno; la opini\u00f3n de un p\u00fablico que la critic\u00f3 duramente cuando le rob\u00f3 el marido a la muy querida por los americanos Debbie Reynolds. Ese cap\u00edtulo, por cierto, del m\u00e1s puro cotilleo hollywoodiense, era narrado por la hija de Reynolds, Carrie Fisher (la princesa de la saga de La guerra de las galaxias), en un mon\u00f3logo teatral en Broadway.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/taylor11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1297\" title=\"taylor1\" src=\"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/taylor11-460x368.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"368\" srcset=\"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/taylor11-460x368.jpg 460w, https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/taylor11-122x97.jpg 122w, https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/taylor11.jpg 525w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La vida a la vista de todos, sin que por ello, y suena parad\u00f3jico, la actriz se quejara de una intromisi\u00f3n en su vida privada, porque siempre dio la impresi\u00f3n de que era imposible vulnerar su verdadera intimidad. Fue madre de cuatro hijos, que la acompa\u00f1aron en los momentos de su muerte, e hizo compatible su arrebatadora sensualidad con una devoci\u00f3n especial hacia los ni\u00f1os. Tambi\u00e9n hacia los perros. Una de sus m\u00e1s costosas extravagancias consisti\u00f3 en pagarles a sus mascotas la estancia en un barco en el T\u00e1mesis mientras ella rodaba. Era la \u00fanica manera de tener cerca a sus animalitos, que no hab\u00edan pasado la necesaria cuarentena para pisar suelo londinense.<\/p>\n<p>El p\u00fablico la segu\u00eda en sus trabajos y tambi\u00e9n en su vida, como si fuera otro de los papeles que le hubieran sido asignados. Vida de derroche, de excesos. Y para culminarla, ning\u00fan compa\u00f1ero m\u00e1s adecuado que el actor Richard Burton. La estrella de Hollywood y la quintaesencia del actor cl\u00e1sico. Los dos, unidos por Mankiewicz, en aquella Roma en la que rodaron Cleopatra, donde no era dif\u00edcil, cuentan, encontrar en una trattoria a una Liz Taylor maquillada para el papel, con pantalones pirata, bebiendo hasta no tenerse en pie y bes\u00e1ndose con Burton. A pesar de que en aquel momento los dos a\u00fan permanec\u00edan casados con sus anteriores parejas, no se escondieron. No parec\u00eda que les preocupara demasiado que los compa\u00f1eros de rodaje tuvieran que esperar a que ellos terminaran uno de esos encuentros sexuales de los que a base de gritos, gemidos y jadeos hicieron part\u00edcipe a todo el equipo. De la misma forma que la prensa ha contra\u00eddo los nombres de Angelina Jolie y Brad Pitt para que terminaran siendo esa marca denominada Brangelina, Liz y Richard fueron bautizados como Dickenliz.Burton la cubri\u00f3 de joyas. Provoc\u00f3 el estallido de una de sus m\u00e1s costosas adicciones. La \u00fanica compulsi\u00f3n que mostraba con orgullo, llegando a publicar incluso un libro en 2002 sobre ese peculiar coleccionismo: Mi historia de amor con las joyas. De otra de sus compulsiones, la comida, escribi\u00f3 otro libro, en el que hablaba de su lucha por adelgazar. De la m\u00e1s peligrosa, el alcohol y las pastillas, habl\u00f3 muchas veces en entrevistas. No hab\u00eda tema tab\u00fa. No se arredraba ante la curiosidad de la prensa. A las preguntas indiscretas contestaba sin perder la calma y eligiendo siempre algo tremendo o extravagante que no le importaba compartir. Con sinceridad, pero sin desgarro, con sentido del humor.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/taylor2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1298\" title=\"taylor2\" src=\"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/taylor2-460x368.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"368\" srcset=\"https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/taylor2-460x368.jpg 460w, https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/taylor2-122x97.jpg 122w, https:\/\/www.elviralindo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/taylor2.jpg 525w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Fue, sin duda, su particular sentido del humor, cachondo, atrevido, no exento de tacos, lo cual no es tan corriente en Estados Unidos, lo que la convirti\u00f3 en icono de la comunidad gay. Las joyas, los cardados, el exceso, el estilo desmesurado que fue transformando poco a poco a la chica bien en una mujer mundana. Desde muy pronto sinti\u00f3 una devoci\u00f3n especial por sus compa\u00f1eros diferentes: Monty Clift, James Dean o Rock Hudson, al que bes\u00f3 en los labios p\u00fablicamente en un momento en el que hab\u00eda tanta gente que no se atrev\u00eda ni a tender la mano a un enfermo de sida. Ese acto simb\u00f3lico, cargado de humanidad y de compasi\u00f3n, la alz\u00f3 como hero\u00edna para un grupo que tantas bajas sufri\u00f3 en los a\u00f1os ochenta. Eso y convertir la lucha contra la enfermedad en una cuesti\u00f3n personal. Apadrin\u00f3 la causa, recaud\u00f3 fondos para la investigaci\u00f3n, contribuy\u00f3 a que el estigma que ha envuelto ese mal comenzara a ser derribado. Fue recompensada por ello. Si bien gan\u00f3 dos oscars por su trabajo en el cine, la Academia quiso premiarla tambi\u00e9n por su labor humanitaria. La comunidad gay la vener\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Mientras que los actores en estos d\u00edas contribuyen a las buenas causas interpretando su apoyo con una cara de tragedia, Elizabeth Taylor, tan excesiva en su estilo, jam\u00e1s perdi\u00f3 la sonrisa. Era c\u00e9lebre por haber aparecido en el Senado, en actos de recaudaci\u00f3n de fondos, en festivales para homenajear a los enfermos, luciendo en el escote un imponente collar de esmeraldas. Por ejemplo. Y eso hac\u00eda m\u00e1s aut\u00e9ntica su presencia.<\/p>\n<p><object classid=\"clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000\" width=\"425\" height=\"349\" codebase=\"http:\/\/download.macromedia.com\/pub\/shockwave\/cabs\/flash\/swflash.cab#version=6,0,40,0\"><param name=\"allowFullScreen\" value=\"true\" \/><param name=\"allowscriptaccess\" value=\"always\" \/><param name=\"src\" value=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/nInE5TITzE8?fs=1&amp;hl=en_US\" \/><param name=\"allowfullscreen\" value=\"true\" \/><embed type=\"application\/x-shockwave-flash\" width=\"425\" height=\"349\" src=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/nInE5TITzE8?fs=1&amp;hl=en_US\" allowscriptaccess=\"always\" allowfullscreen=\"true\"><\/embed><\/object><\/p>\n<p>La encantadora ni\u00f1a de Lassie; la joven de Un lugar en el sol con la que, como dijo el director George Stevens, hubiera querido casarse cualquier chico americano; la desgarrada mujer madura que interpret\u00f3 en \u00bfQui\u00e9n teme a Virginia Woolf?, todas ellas ten\u00edan algo de esa mujer real que fue Elizabeth Taylor. No se plegaba a los personajes, hac\u00eda que los personajes se parecieran a ella. Incluso el malo de Truman Capote, siempre preparado para denigrar de alguna manera a sus retratados, se rindi\u00f3 ante su presencia. Comenz\u00f3 describiendo a una mujer de gran cabeza, desmesurada para su estatura, y termin\u00f3 escribiendo sobre sus encantos: \u00abEl rostro, con esos ojos lilas, es el sue\u00f1o de un presidiario, la fantas\u00eda de una secretaria: irreal, dif\u00edcil de alcanzar; pero al mismo tiempo es una mujer t\u00edmida, vulnerable, muy humana\u00bb.<\/p>\n<p>Los ojos, esos ojos a los que no restaban protagonismo ni las joyas, ni los cardados imposibles, ni la nada discreta pintura, ni el pecho generoso que se alzaba sobre el escote; los ojos, que no eran violetas, sino de un azul intenso, fueron los mismos siempre en esa vida a la vista del gran p\u00fablico que fue narrada desde los 10 a\u00f1os hasta los 79, sin que ella dejara de ser tozudamente ella misma. Esos ojos narrar\u00e1n siempre la historia del cine; tambi\u00e9n la historia de una mujer que supo conservar su brillo hasta la \u00faltima escena.<\/p>\n<p><object classid=\"clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000\" width=\"450\" height=\"368\" codebase=\"http:\/\/download.macromedia.com\/pub\/shockwave\/cabs\/flash\/swflash.cab#version=6,0,40,0\"><param name=\"allowFullScreen\" value=\"true\" \/><param name=\"allowscriptaccess\" value=\"always\" \/><param name=\"src\" value=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/NyHa4NSmTkk?fs=1&amp;hl=en_US\" \/><param name=\"allowfullscreen\" value=\"true\" \/><embed type=\"application\/x-shockwave-flash\" width=\"450\" height=\"368\" src=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/NyHa4NSmTkk?fs=1&amp;hl=en_US\" allowscriptaccess=\"always\" allowfullscreen=\"true\"><\/embed><\/object><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sali\u00f3 al escenario en una silla de ruedas que alguien empuj\u00f3 hasta el centro. 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