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Deme un Hombre

Domingo 20 de noviembre de 2011  

Imagino, por ejemplo, que estoy ante un honrado vendedor de hombres a la medida. Uno de aquellos magníficos dependientes orgullosos de serlo que lucían una cinta de metro a modo de guirnalda sobre la solapa del traje. Imagino, por ejemplo, que le digo, “deme un hombre que no pierda jamás la cara de niño; deme un hombre con músculos de hombre, no con esos brazacos de pollo hormonado que les salen en los gimnasios; deme un hombre que sepa guiñar el ojo; deme un hombre que ante una escena conmovedora se desarme y sepa expresar melancolía sin mover un músculo; deme un hombre con ojos de niño y cuerpo de hombre; deme un hombre con un poco de barriga, siempre es más acogedor abrazarse a una barriga que a una tableta de chocolate; deme un hombre que de la bondad pase a tener cara de asesino, como si fuera una versión moderna de James Cagney.

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3 respuestas a: Deme un Hombre

María Dice: Domingo 20 de noviembre de 2011

Hace unos días, en una de estas conversaciones con amigas les dije: ” Del único actor [de los de ahora] del que vamos a seguir hablando siempre será Leonardo di Caprio”.
Muchas gracias por el artículo que necesitaba y que hoy les he enviado a todas.

carolina Dice: Miércoles 23 de noviembre de 2011

dónde sigue el artículo? veo escrito “el artículo sigue aquí” pero no hay link!

MARA CASTILOO MALLÉN Dice: Jueves 24 de noviembre de 2011

Querida Elvira:
No puedo estar más de acuerdo contigo. La primera vez que lo ví, estaba con mi hija en el Hospital y fue en la teleserie LOS PROBLEMAS CRECEN. Recuerdo que le dije: Yardena, mira bien a este chico porque no durará mucho en la serie ¡se come a todos los demás!. Mi marido y yo hemos visto toda su producción y es asombrosa su capacidad de expresar simplemente con los ojos. Además, para nosotros es especialmente tierno porque cuando era un niño se parecía muchísimo a nuestra hija, que murió con 12 años. Un beso muy fuerte

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