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DIOS DE LA MUERTE PACÍFICA

Domingo 14 de enero de 2018  

Por Nochebuena, por mi cumpleaños o por mi santo, ya que nuestro nombre es el mismo, en las fechas señaladas, me llama siempre mi tía. La única, por ser la última de todos ellos. Su voz suena cantarina, con el timbre característico de los habitantes de ese enclave valenciano arrimado a Teruel en el que pareciera que todo el mundo tiene una capacidad pulmonar sobresaliente. Como para soltarse de pronto y cantar una jota. La dicción es la marca de la tierra. Todas las sílabas brillan con igual intensidad, no hay una que se pierda. Escucho su voz y viene a mí toda la infancia, el color rojo de la tierra ademucera, el marrón chocolate de las aguas del Turia, los olores frutales, la libertad única que vivían los niños de los pueblos pequeños. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->>

 

Navidad En La Cárcel

Domingo 24 de diciembre de 2017  

Entregamos los móviles en la garita de entrada y esperamos nuestro turno junto a los familiares. Madres y novias, sobre todo. Madres y esposas. Mujeres en su mayoría. Entramos recorriendo un pasillo, tan largo que parece un túnel. El patio queda a la derecha. Patio es una de las palabras más evocadoras de nuestra lengua, pero el patio de la cárcel es un espacio desarbolado, desabrido, desangelado. La última vez que estuve fue en verano. El frío lo vuelve todo más inhóspito. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->>

 

Sabe a Gloria

Sábado 11 de marzo de 2017  


En 1998, cuando murió la poeta Gloria Fuertes, escribí un artículo sobre ella. Sabía muy poco o sabía solamente lo que se refería al aspecto más popular: sus intervenciones en la televisión, la lectura de sus poemas a los niños, su imagen al final icónica y aquella característica voz ronca que marcaba mucho las sílabas, herencia sin duda de ese habla un poco chula de los madrileños de barrio populares del centro. Una no debería escribir artículos poco informados, pero así es a veces el periodismo: te llaman y, bum, escribes. Ahora sé que hubiera sido deseable haber sabido sobre ella todo lo que conozco ahora, pero lo cierto es que en aquel artículo expresé un deseo, “ojalá que en un futuro alguien señale la importancia de una poeta que ha quedado oscurecida por el personaje televisivo”, y a esa tarea me puse tiempo después. He pasado estos años leyéndola de vez en cuando, como se suele leer a los poetas, a sorbos, y sintiendo de pronto que algún poema suyo se me quedaba prendido del corazón y ya pasaba a ser mío para siempre. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->> 

 

 ¿Era un Chanel? 

Sábado 4 de marzo de 2017  

Acabo de leer que se ha puesto en venta Grey Gardens, la mansión en la que vivieran la tía de Jackie Kennedy, Edith Bouvier Beale, y su hija Little Edie. Podría ser mía por 20.000 de dólares (19.000 euros). Pero no, no me interesa. Está en los Hamptons, a tomar por saco, y yo no conduzco. Sus paredes encierran, reconozcámoslo, una de esas historias que disfrutan periodistas y profesionales de la salud mental. Se trata de la locura compartida de una madre y una hija que abandonaron todo cuidado de la casa y dejaron que la naturaleza entrara en ella. Cuando el encargado del departamento de Sanidad, alertado por un vecino, se presentó una mañana de 1971 en la mansión, quedó impresionado: la vegetación había penetrado en los salones, que estaban cubiertos de musgo y hojarasca, y detrás de los muebles habían construido su madriguera mapaches, zorrillos, gatos, pájaros y culebras. Las dos excéntricas mujeres vivían en ese ambiente gótico como si tal cosa y sobrevivían milagrosamente al entorno infecto, poseídas por una fusión de los espíritus de Blanche Dubois y Baby Jane, envueltas por el polvillo que amarillea a las muñecas antiguas. Fue la sobrina Jackie quien cargó con los gastos de limpieza, aunque al poco tiempo las mujeres volvieron a dejar crecer la hierba. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->> 

 

Del Miedo A Trump

Sábado 21 de enero de 2017  

Los que no somos creyentes también tenemos cosas sagradas. Un país, en su conjunto, debería tener cosas sagradas. En España hemos reducido lo sagrado a lo religioso y así nos va. Sólo los católicos practicantes tienen figuras en las que creer y a las que respetar de manera indiscutible, pero en la vida civil, en nuestro país, no hay causa o personaje que no corra el peligro de ser pisoteado. Por unos o por otros. Ni la muerte permite descansar a gusto. Yo admiraba de los Estados Unidos el que a pesar de tantas cosas que se me antojan salvajes, la pena de muerte, la tenencia libre de armas, la justicia de pago o la abusiva política imperial, había ciertos líderes del activismo que el tiempo había convertido en figuras icónicas, indiscutibles. O discutibles pero colectivamente homenajeadas. John Lewis, luchador por los derechos civiles, joven compañero de Martin Luther King, es una de esas personas que representan lo mejor del país. Hace muy poco, leí una novela gráfica en tres tomos, “March”, basada en su vida, que el artista Nate Powell y el guionista Andrew Aydin pasaron a dibujo y diálogo. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->> 

 

Del Miedo A Trump

Sábado 21 de enero de 2017  

Los que no somos creyentes también tenemos cosas sagradas. Un país, en su conjunto, debería tener cosas sagradas. En España hemos reducido lo sagrado a lo religioso y así nos va. Sólo los católicos practicantes tienen figuras en las que creer y a las que respetar de manera indiscutible, pero en la vida civil, en nuestro país, no hay causa o personaje que no corra el peligro de ser pisoteado. Por unos o por otros. Ni la muerte permite descansar a gusto. Yo admiraba de los Estados Unidos el que a pesar de tantas cosas que se me antojan salvajes, la pena de muerte, la tenencia libre de armas, la justicia de pago o la abusiva política imperial, había ciertos líderes del activismo que el tiempo había convertido en figuras icónicas, indiscutibles. O discutibles pero colectivamente homenajeadas. John Lewis, luchador por los derechos civiles, joven compañero de Martin Luther King, es una de esas personas que representan lo mejor del país. Hace muy poco, leí una novela gráfica en tres tomos, “March”, basada en su vida, que el artista Nate Powell y el guionista Andrew Aydin pasaron a dibujo y diálogo. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->> 

 

Hombres, devolvednos la cortesía

Sábado 10 de diciembre de 2016  


Este sábado quiero hablarles de un libro que viene muy a cuento. Conviene que comencemos a leer y hablar de política sin entregar la voz cantante al paso que marcan nuestros diputados. Hoy quiero mostrarles mi entusiasmo por un libro que ve la luz esta semana, La importancia de no entenderlo todo, de Grace Paley. Esta mujer fue tantas cosas que casi no sabe una por dónde empezar. Nació en 1922 en el Bronx y murió en 2007. Algunos la conocimos por la edición que Anagrama publicó de sus cuentos y ese único volumen sirvió para que algunos la amáramos. Alguien dijo que a Paley se la lee para amarla. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->> 

 

Y Al Cabo, Nada os Debo

Sábado 3 de diciembre de 2016  


Estoy perpleja. Yo diría que tanto como los jóvenes españoles, aunque los de mi quinta padezcamos nuestra particular perplejidad generacional. Imagino ahora mismo, por ejemplo, los escaños del Congreso y visualizo a una derecha que saca pecho al advertir que sus imperdonables errores se premian con más votos; observo a un partido socialista carente de liderazgo, al que no sabría por qué habría hoy de prestarle mi voto, y me fijo, más a la izquierda, en los políticos de Podemos, donde confluye IU, que desde hace poco declaran no querer apelar más a la clase media ya que, decididamente, aspiran a convertirse en el partido de la clase obrera. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->> 

 

Tintos de Verano

Lunes 31 de octubre de 2016  

Queridos amigos, estos días ha salido la primorosa edición que la editorial Fulgencio Pimentel ha hecho de todos los Tintos de Verano. Los cinco agostos (2000-2005) en un mismo volumen. Estoy feliz al tenerlo entre mis manos y asombrada del desparpajo y la libertad con que escribí esta suerte de comedia basada en mi propia vida.

http://fulgenciopimentel.com/libros/tinto-de-verano-rústica …

 

El Tolstói de los zulús

Sábado 22 de octubre de 2016  


“Cuando los zulús produzcan un Tolstói nosotros lo leeremos”. ¿A quién se refería Saul Bellow con esa primera persona del plural en una de sus más célebres y denostadas citas? Ese “nosotros” que el gran novelista utilizó incluía a los blancos y excluía a los negros. No podía ser de otra manera siendo Bellow un estadounidense de Chicago y un judío descendiente orgulloso de la gran tradición literaria europea. Es muy probable que el novelista lo dijera sin ánimo de ofender, que no pensara que la misma ciudad en la que él vivía y escribía estaba poblada en sus afueras por negros descendientes de esclavos. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->> 

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© Elvira Lindo 2014