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Las Presentadoras Tienen Piernas

domingo 13 de octubre de 2019  

Como la semana que viene todo será procés, procés y procés, voy a introducir un concepto que podría pasar desapercibido, dado que la actualidad española nos empuja desde 2015 a escribir la misma columna. Vamos a ello: añoro ese tiempo en que las presentadoras de los telediarios no tenían piernas. Las llamaban “bustos parlantes”, pero encuentro que eso las envolvía en un misterio necesario que les otorgaba credibilidad. Incluso escribí un cuento en el que un niño de Carabanchel ve, en la cafetería Manila, a una presentadora que toma un refresco sentada en la barra; asombrado descubre algo que jamás habría esperado: tiene piernas. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->>

 

Palabras En Recuelo

domingo 6 de octubre de 2019  

El problema de venirse muy arriba es no calibrar cómo será la caída. Es lo que le ocurrió a Díaz Ayuso. Pensó que exhumar los restos de un dictador del mausoleo en el que hasta ahora se le ha celebrado para trasladarlos a un lugar privado era una aberración. Hasta ahí, el tópico. El porqué lo relacionó con la quema de iglesias de 1936 casi suena a unos de esos actos fallidos tan sabrosos para los psicoanalistas. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->>

 

Activistas de sofá

sábado 28 de septiembre de 2019  

Imposible no acordarme de la sensación que me causó El planeta de los simios. Fue tan impactante como el descubrimiento de la muerte a los cinco años. Era, si cabe, un hallazgo más perturbador: de pronto, los adolescentes vislumbrábamos la posibilidad de que una civilización, la nuestra, pudiera estar abocada a un trágico final. Ahí estaba, surgiendo de la arena de la playa, esa antorcha de la Estatua de la Libertad que Charlton Heston observaba estremecido. Los adultos contenían el aliento; a los jóvenes nos provocaba una sacudida mental. Fue mi bautismo en el género distópico. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->>

 

Dos señores, dos pancartas

sábado 21 de septiembre de 2019  

Dos señores discutían en la plaza de Cibeles de Madrid sobre violencia de género. Uno era el alcalde Martínez-Almeida, y el otro, el diputado Ortega Smith, pero caramba, quién lo diría, parecía un sainete, y si hubiera sonado una orquestilla, y los periodistas que los rodeaban hubieran hecho coros, habría sido una escena muy zarzuelera, por lo que tenía el género chico de caricaturizar a la autoridad competente, al señor pomposo y al honrado pueblo de Madrí. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->>

 

Amor Y Política

sábado 14 de septiembre de 2019  

Ha resultado caprichoso, desabrido, maleducado, un juego de niños que no se han aprendido las reglas: te ofrezco algo que tú desprecias pero cuando al rato tú lo aceptas yo te desprecio a ti. Y mientras esto sucede se van publicando encuestas de intenciones de voto, y de esas encuestas los jugadores, muy cucos, deducen si les conviene más volver a convocarnos a las urnas o tratar de arreglarlo a la desesperada. La pregunta es: ¿quién esperan que les premie por esa actitud estéril y por prolongar su protagonismo hasta el próximo año?
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El Filete del Rey

sábado 7 de septiembre de 2019  

Como Greta es tan joven, han de envolver su burla en compasión: pobre, da miedito. Pero lo que ella proclama es lo que la comunidad científica se empeña en advertir. El asperger ha jugado a su favor: no admite la mentira y su mente trabaja sin distracciones. Los hipócritas que dicen sentir pena por ella esconden así su incapacidad para hacer algo que reduzca el infierno. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->>

 

La Ovación Sospechosa

domingo 1 de septiembre de 2019  

El País: «LA OVACIÓN SOSPECHOSA»
Es sorprendente lo que ha ocurrido con Plácido Domingo. La defensa en torno al tenor ha sido tan abrumadora que las que han visto, en este caso, arrebatada su presunción de inocencia han sido las nueve mujeres que señalaron un mal comportamiento en el artista. A ocho de ellas se les reprochaba no dar la cara; a Patricia Wulf, en cambio, darla. Ocho testimonios eran falsos porque se escondían cobardemente en el anonimato; el noveno era falso porque respondía a un afán de notoriedad. Se celebraba como una victoria contra el #MeToo cuando un teatro manifestaba su apoyo al artista, y también la declaración de esas cantantes que alzaban su voz para decir, “conmigo fue un caballero”. Se glosaba una vez y otra la vieja idea de que las mujeres jóvenes son muy aficionadas a rondar a los maestros y a deslizarse en sus camas para, a cambio de sexo, conseguir un empujoncito profesional. La ovación de Salzburgo vino a confirmar algo que no quiere ser puesto en duda: el sistema funciona, y a nuestros maestros, genios, directores, no se les discute su honorabilidad.
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El Fracaso De Una Ilusión

sábado 27 de julio de 2019  

El País: “EL FRACASO DE UNA ILUSIÓN” Ha faltado prudencia, trabajo, altura. Se ha confundido el necesario ejercicio de la transparencia con ese discurso impúdico tan en boga, como si no fuera necesario un pacto de privacidad entre adultos que pretenden llegar a un acuerdo. Un diálogo de reproches en el Congreso es el resultado bochornoso de una falta de conversación verdadera en privado, la prueba de que no se han hecho los deberes. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->>

 

Un Poco de Humanidad

domingo 21 de julio de 2019  

Hoy, varias mujeres inmigrantes subirán la declinante tasa de natalidad. Esta tarde de domingo, cientos de niños veranearán en los parques de las ciudades, se mojarán los pies en las fuentes y correrán como locos entre los aspersores. Una limpiadora con dos hijos, un joven periodista autónomo, una mujer recién divorciada tratarán de imaginar su futuro tras una subida brutal del alquiler. Un viejo lector de periódicos se obsesionará con los parentescos de los empleados del Tribunal de Cuentas y hoy domingo, en vez del sudoku, comenzará a dibujarles un árbol genealógico. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->>

 

Pornoviolencia’ para niños

sábado 13 de julio de 2019  

Recuerdo una de esas tardes de verano en que las calles del pueblo se quedaban desiertas a la hora en la que todos los adultos dormían la siesta. Una panda de chavales, de entre 8 y 13 años, seguían los pasos de una adolescente. Iban saltando, haciendo bromas que yo no entendía muy bien, pronunciaban palabras que en mi universo infantil imaginaba prohibidas. Escoltaban a la muchacha hasta un viejo pajar. Se reían histéricamente, narraban lo que ya le habían hecho en otras ocasiones. La chica era popular, tenía un mote, venía de familia humilde, y no parecía tener muchas luces. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ ->>

© Elvira Lindo 2014